El expresidente Alberto Fernández reapareció este martes con fuertes declaraciones en las que denunció ser víctima de una campaña de desprestigio orquestada por la gestión de Javier Milei. En una entrevista con Radio Splendid, Fernández rechazó las acusaciones judiciales y mediáticas en su contra y analizó el actual escenario internacional.
Fernández fue categórico al referirse a las causas que lo involucran: "Me convirtieron falsamente en un golpeador de mujeres y bon vivant", aseguró. Según su visión, el Gobierno promovió "denuncias falsas" y difundió información mendaz sobre su vida privada, como versiones "que tenía 32 amantes".
"Creo que es una operación impresionante que hizo Milei con la anuencia de alguien cerca mío", disparó el exmandatario. Al ser consultado sobre el fuego amigo dentro del peronismo, evitó profundizar en las internas: "No tengo ganas de pasarle cuentas a nadie porque necesitamos recomponernos como fuerza y reconstruir el diálogo con la sociedad".
Críticas a Trump y elogios a la "capacidad" de Putin
El expresidente también dedicó gran parte de la entrevista a la política exterior, cuestionando el estrecho vínculo entre Javier Milei y el mandatario estadounidense Donald Trump. Fernández describió a Trump como un "bravucón" y advirtió sobre su situación interna en Estados Unidos.
"No era el Trump enloquecido que vemos ahora, que dice que gobierna Venezuela y se queda con Groenlandia. Es un bravucón que prueba a ver hasta dónde asusta y si ve a alguien bien planteado, retrocede", dijo.
Luego afirmó que "la disputa entre (Vladímir) Putin y Trump es falsa" porque "son coincidentes en muchas de sus miradas": "Le tengo un respeto a Putin que no le tengo a Trump".
"Putin es un hombre con quien uno no acuerda algunas decisiones, como la invasión a Ucrania tras la pandemia. Uno puede estar de acuerdo o no con él, pero no se puede discutir la capacidad de Putin", agregó.
Con respecto a la guerra entre Rusia y Ucrania, el exmandatario recordó que durante su gobierno pidieron ponerle fin rápido para evitar "una agonía lenta" para Ucrania, ya que "Europa le mandaba armas pero no tropas, entonces la posibilidad de éxito era baja".
Asimismo, lamentó ver a una "Europa demasiado atada a Estados Unidos" durante su gestión por un "complejo de deuda histórica tras la Segunda Guerra Mundial", una tendencia que, según él, se profundiza con el actual gobierno norteamericano. "Eso con Trump se profundiza porque les exige cosas. Lo que Trump está planteando es un tiempo distópico, donde el más fuerte somete al más débil. Lo que no se percibe en Argentina es que es un Trump internamente débil. Tiene 70% de imagen negativa, la economía de EE. UU. no funciona bien, tienen un problema inflacionario. Nos estamos aliando con alguien que está en decadencia en los EE. UU.", concluyó.