jueves 28 de enero de 2021

Comenzó el debate por la Legalización del aborto.
Política

Aborto legal: el Gobierno dice que bajará 90% el costo en salud

En la primera jornada de tratamiento expusieron funcionarios de Fernández. De acuerdo a los cálculos de González García, la atención por prácticas mal hechas insume 51.902 millones de pesos.

Comenzó el debate por la Legalización del aborto.

Con mucha cordialidad y respeto pero no por ello sin tensión, comenzó ayer en la Cámara de Diputados el debate en comisiones sobre el proyecto del Gobierno para legalizar el aborto en la Argentina, que seguirá hoy con más expositores a favor y en contra de la iniciativa.

El recorrido del proyecto se inició con exposiciones de la secretaria de Legal y Técnica y autora del texto, Vilma Ibarra, y de los ministros de Salud, Ginés González García, y de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta.

Legisladores de todos los espacios hicieron preguntas. Muchas de ellas, repetidas del debate de dos meses en 2018. Los funcionarios respondieron y luego se abrió espacio a los expositores.

Vilma Ibarra tocó uno de los temas más urticantes para el “movimiento verde”, que apoya el proyecto en general: la objeción de conciencia, previsto en el artículo 10. Argumentó que el Gobierno respeta el derecho a la conciencia individual y a las creencias íntimas.

Ese es el motivo por el cual ningún profesional de la salud estará obligado a practicar un aborto. Pero, como todo derecho no es absoluto: si la vida de la mujer corre riesgo inminente, el médico deberá proceder.

El Gobierno recogió el criterio jurisprudencial de la Sentencia F.A.L. de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En 2012, el máximo tribunal falló sobre el caso de una chica de 15 años que había sido violada por su padrastro.

Ibarra aclaró que si un médico es objetor en el ámbito público, debe serlo también en el ámbito privado. Y agregó que el Gobierno, con esto, pretende terminar con el “enorme negocio del aborto clandestino”.

Los costos

González García dijo que proyecciones de su cartera permiten observar que el costo anual que generan los tratamientos hospitalarios por abortos clandestinos y mal realizados asciende a los 51.902 millones de pesos al año en la Argentina, a precios de octubre de 2020.

Y precisó que si se legalizara el procedimiento y se hiciera en base a medicamentos, el costo caería a 5.907 millones de pesos. “El aborto clandestino genera a los sistemas de salud públicos y privados diez veces mayores a los que demandaría el procedimiento legal”, dijo.

O si los procedimientos se hicieran contemplando todos los servicios médicos a disposición en el sistema de salud, suponiendo que se demande internación, la cifra se elevaría a 9.287 millones de pesos.

El Misoprostol

El ministro precisó que hoy el estado paga $2.800 por cada dosis de Misoprostol. “Ese costo va a ser notablemente reducido porque tenemos una oferta del Fondo de Población para que la dosis completa para un tratamiento tenga un precio de $400”, explicó.

El misoprostol es un medicamento que produce contracciones uterinas y por ello se usa para provocar el aborto. Permite a las mujeres y a todas las personas con capacidad de abortar realizarse un aborto seguro en sus casas, sin necesidad de internación.

“El misoprostol en farmacias está $6.400. Y si se usa la combinación previa, que era de uso gástrico y se aplicaba para inducir el aborto, vale $10.000. Con eso quiero decir que la barrera de accesibilidad económica es bien alta”, señaló González García y aclaró que los abortos hasta la semana 14 –como se prevé legislar- no demandan internación.

Ejemplos

Ginés González dijo que hay evidencia científica en el mundo que permite afirmar que la legalización del aborto baja o elimina las muertes de mujeres por este procedimiento. “Uruguay no tuvo ninguna muerte desde que aplicó (en 2012) este procedimiento”, dijo.

Ibarra comentó que Alemania, España, Italia, Canadá, Estados Unidos, Portugal, Ciudad de México, Bélgica, Suecia, Países Bajos “han bajado enormemente la tasa de mortalidad y afectación de salud de las mujeres” con la legalización.

Mónica Fein, exintendenta de Rosario, pidió mirar a su ciudad donde desde 2007 se permite la interrupción legal del embarazo, disminuyó la internación por complicaciones de aborto, bajó la tasa de embarazo adolescente y desde 2012 no mueren mujeres por abortos clandestinos.

El mensaje del Papa

El Papa Francisco hizo llegar su postura al Congreso a través del sacerdote José “Pepe” Di Paola. “Me decía Francisco, la deformación en la comprensión del aborto nace principalmente en considerarlo un tema religioso. Pero el asunto del aborto no es esencialmente religioso, es un problema humano previo a cualquier opción religiosa”, dijo Di Paola.

Y agregó que el tema debe ser tratado “científicamente” porque “muchos creen que la negativa al aborto es una cuestión opinativa, no científica. En todo caso, que sea una cuestión científica en la que se decida si hay vida o no”.