Un operativo de Gendarmería Nacional Argentina permitió descubrir $357 millones ocultos en una camioneta. Todo ocurrió hace aproximadamente un año, cuando el vehículo viajaba desde Resistencia hacia la Ciudad de Buenos Aires.
En total, la Justicia imputó a cuatro personas por lavado de activos e intermediación financiera no autorizada. La investigación determinó que no se trató de un hecho aislado, sino de una maniobra organizada.
Un operativo de Gendarmería Nacional Argentina permitió descubrir $357 millones ocultos en una camioneta. Todo ocurrió hace aproximadamente un año, cuando el vehículo viajaba desde Resistencia hacia la Ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento tuvo lugar el 28 de marzo de 2025 sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del paraje El Timbó, en Avellaneda, provincia de Santa Fe. Ahora el caso derivó en una causa por lavado de activos e intermediación financiera no autorizada.
Antes de que comenzara la inspección, el conductor intentó evitar daños en el rodado y les dijo a los agentes: “¡Por favor, no quiero que me rompan la camioneta. Déjenme mostrarles cómo se quita!”, en referencia a los plásticos del tablero.
Sin embargo, los gendarmes continuaron con el control y descubrieron el dinero escondido en compartimientos especialmente acondicionados, ubicados detrás de la ventilación, el sistema de sonido, debajo del volante, en la guantera y cerca de la palanca de cambios.
El vehículo era un Toyota Corolla Cross adaptado para ocultar grandes sumas de dinero sin ser detectadas en controles.
La investigación, a cargo del fiscal Roberto Salum y el auxiliar fiscal Bruno Ojeda, determinó que la maniobra “no se trató de un hecho aislado o circunstancial”. Según los investigadores, el conductor “no era un conductor improvisado”, sino que formaba parte de “un circuito regular, reiterado y coordinado” junto a otros implicados.
El Ministerio Público Fiscal sostuvo que la operatoria respondía a una estructura organizada destinada al transporte, ocultamiento y posterior inserción de dinero en el sistema legal, bajo apariencia de legalidad.
En los últimos días, la Justicia imputó a cuatro personas, entre ellas el conductor y dos accionistas de una empresa vinculada a la maniobra. Los sospechosos enfrentan cargos por lavado de activos por receptación e intermediación financiera no autorizada, mientras que uno de los imputados fue acusado únicamente por lavado.
Además, el juez de Garantías Aldo Mario Alurralde dispuso un embargo cautelar de $2000 millones.
Durante la investigación, se detectó que los implicados habían confeccionado un documento titulado “autorización para el uso de automóvil y administración de dinero”, que cubría hasta $800 millones y contaba con certificación notarial.
Según el fiscal Salum, este documento funcionaba como resguardo en caso de ser detectados en controles. Así de detalló en el portal oficial www.fiscales.gob.ar.
También se realizó un allanamiento en la sede de la empresa, donde se secuestraron 8 millones de pesos, máquinas contadoras de billetes, llaves de vehículos y documentación financiera, lo que refuerza la hipótesis de una actividad ilegal sostenida.
Los investigadores detectaron que el vehículo realizaba viajes con frecuencia inusual cada dos días hacia provincias como Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, sin justificación en la actividad comercial declarada.
Para la fiscalía, esto confirma la existencia de un esquema sistemático de traslado y blanqueo de dinero, vinculado a operaciones de compraventa de divisas sin autorización del Banco Central de la República Argentina.