Un Fiat Uno blanco, fue robado a las 3.30 de la madrugada de este jueves, en Barriales. Una hora después fue visto en Palmira, circulando a baja velocidad por el centro de la ciudad. Poco después lo encontraron abandonado en un barrio periférico y la Policía demoró a un menor de 15 años, que después fue liberado.
La secuencia se inició en una casa del barrio El Olivo, de Barriales, en el departamento de Junín.
La dueña de casa había guardado su auto en la cochera, pero no pudo cerrar el portón debido a que la cerradura estaba rota. Aparentemente la puerta se abrió sola a la madrugada y, entre las 21 y las 3.30 de la madrugada, esto fue detectado por alguien o algunos que, empujando, sacaron el auto y luego lograron ponerlo en marcha.
Según la víctima del robo, el vehículo tenía medio carga de GNC. Ese combustible alcanzó para que él o los ladrones, se dirigieron por Carril Barriales hacia el norte, hasta llegar a la ciudad de Palmira.
Allí el vehículo fue visto por el centro de la ciudad, con cinco ocupantes a bordo y circulando a una velocidad de paseo.
El caso es que algún testigo sospechó del grupo y del origen de ese auto y, a una distancia prudencial, siguió su recorrido.
Finalmente, el Fiat Uno se quedó sin combustible cerca de un descampado del barrio Aguaribay, en el extremo sudeste de la ciudad jarillera.
Allí, a la Unidad Investigativa Departamental detectó el auto robado, después de que el testigo clave alertara sobre su abandono en ese lugar. Además, este mismo testimonio permitió la identificación de uno de los integrantes del grupo que se había paseado por Palmira, que resultó ser un menor de 15 años.
El menor fue restituido a sus padres, después de realizar las actuaciones judiciales correspondientes.
El Fiat Uno fue devuelto a su dueña.