La fuga tuvo un desenlace trágico: la muerte del Alcaide Antonio Rivero Ríos, jefe de la cárcel del Valle de Uco. Esta mañana, los restos del funcionario eran velados en San Rafael, lugar donde nació y donde era muy conocido. Es que era hijo de comisario general Juan Antonio Rivero, quien fuera jefe de la Zona Sur y que actualmente trabaja en el Instituto de Seguridad Pública de San Rafael.
Pablo Rivero Ríos, el jefe de la Alcaidía de Tunuyán
Pablo Rivero Ríos, el jefe de la Alcaidía de Tunuyán.
Según explicó una fuente que trabajó en la evasión, pasadas las 11 de ayer, los dos delincuentes estaban en una celda “seca”, por lo que ambos pidieron ir al baño y cinco minutos después se detectó que se habían fugado, por lo que empezó una frenética búsqueda.
La adrenalina y la destreza física hicieron que los evadidos lograran salir por una ventana que da unos techos. Luego bajaron a un patio interno y lograron sortear el muro externo y ganar la calle. “Se treparon como monos los tipos”, comentó la fuente consultada.
Pablo Antonio Rivero Ríos, jefe de la Alcaidía de Tunuyán, se encontraba de guardia en el momento de la fuga y encabezó la búsqueda inicial, momento en el que descompensó en plena calle, explicaron.
De inmediato fue socorrido por sus compañeros y trasladado a la guardia de hospital Scaravelli de Tunuyàn, donde los médicos constataron su fallecimiento. Según explicaron, el hombre de 43 años habría sufrido un fallo cardíaco, patología por la que se trataba.
“Hay un informe preliminar y se está haciendo una investigación para ratificar o rectificar ese informe y como se sucedieron los hechos. Cuando se termine la investigación podremos dar un informe claro para saber cómo fue el escape de la Alcaidía, que es un lugar moderno, reforzado, con toda la tecnología”, explicó hoy la ministra de Seguridad y Justicia Mercedes Rus, tras la recaptura de esta mañana de Víctor Bravo Morón. Hacia el mediodía se logró atrapar a Enrique Acosta Vega.
La Alcaidía de Alojamiento Transitoria de Tunuyán -refuncionalizada en agosto de 2024- tiene una capacidad de 52 plazas, distribuidas en 18 celdas (16 de tres camas y otras 2 de dos) que se ubican en dos plantas, y cuenta con 21 efectivos penitenciarios (1 jefe, 4 oficiales y 16 suboficiales) que cumplen funciones administrativas y de seguridad.
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Estructuralmente, la Alcaidía cuenta además con una conserjería, compuesta con un box de atención que permite controlar y requisar a las potenciales visitas de los alojados.
En cuanto a la tecnología y seguridad, está equipada con una cerradura eléctrica con mando manual. Este sistema electrónico posee un comando en el cual, mediante una botonera, se libera el mecanismo de cierre de la puerta de la celda, para posteriormente terminar el proceso de forma manual mediante una llave.
Tres penitenciarios muertos en fugas
Con la muerte de Rivero, son tres los funcionarios del servicio penitenciario fallecidos durante fugas de reclusos, según comentó otra memoriosa fuente consultada por Los Andes.
En la madrugada del 23 de abril de 2008, cuando los internos Carlos Alberto Rosales López (52), Marcelo Fabián Espinosa Navarro (39) y Alberto Bendele Echeverría (53) lograron escapar del pabellón judicial del hospital Lagomaggiore, para lo cual contaron con un arma de fuego, calibre 32, con la que mataron al agente penitenciario Nelson Haro.
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Recapturaron a los dos prófugos de la Alcaidía de Tunuyán: Víctor Bravo Morón (izquierda) y Enrique Acosta Vega (derecha)
Esta fuga contó con apoyo de personal de hospital para ingresar el arma con que asesinaron al uniformado. Once horas después, efectivos del GES coparon una casa del barrio San Martín y detuvieron a los tres prófugos. En febrero de 2010, los tres delincuentes fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio de Haro.
En tanto que en febrero de 1993 falleció el suboficial ayudante de Cuarta Ercilio Javier Videla, durante una fuga que protagonizaron internos de la cárcel de Boulogne Sur Mer. En julio de 2019 el Gobierno realizó un acto de reconocimiento post mortem de los efectivos caídos en el cumplimiento de sus funciones.