Un fuerte momento de tensión se vivió el domingo por la tarde en Villa La Lonja, Córdoba, cuando una granada de mano fue arrojada y cayó dentro de la caja de uno de los móviles policiales que participaban de un operativo en el barrio.
El hecho se registró ayer en la provincia de Córdoba. La situación obligó a activar un protocolo de seguridad con corte de tránsito y cordón preventivo para evitar una tragedia.
Un fuerte momento de tensión se vivió el domingo por la tarde en Villa La Lonja, Córdoba, cuando una granada de mano fue arrojada y cayó dentro de la caja de uno de los móviles policiales que participaban de un operativo en el barrio.
El episodio ocurrió cuando el despliegue ya estaba concluyendo. Según la información oficial, el procedimiento había derivado en la aprehensión de dos sospechosos autores de delitos, un hombre mayor de edad y un adolescente de 15 años, en inmediaciones de las calles Pedro de Castillo y Carlos Luna. Mientras los efectivos comenzaban a replegarse, desde el interior del barrio se arrojaron objetos contundentes hacia los vehículos.
En ese contexto, un objeto metálico cayó dentro de una de las camionetas. Al acercarse, los policías advirtieron que se trataba de una granada de mano, lo que obligó a activar de inmediato el protocolo de seguridad.
Los efectivos despejaron la zona, establecieron un cordón preventivo y mantuvieron inmóvil el vehículo hasta la llegada del Departamento de Explosivos de la Policía de Córdoba. Tras una primera evaluación, los especialistas identificaron el artefacto como una granada FMK2, un modelo de fabricación nacional utilizado históricamente en ámbitos militares y de instrucción.
Ante la imposibilidad inicial de determinar si el dispositivo estaba operativo, los técnicos actuaron con máxima precaución. Mediante maniobras controladas con cuerdas, retiraron la granada de la camioneta y la colocaron en una tolva especial para su traslado.
El artefacto fue llevado a un sector seguro del Tiro Federal Córdoba, donde quedó bajo resguardo para peritajes que definirán su estado interno y nivel de peligrosidad.
Durante los incidentes que ocurrieron antes de que lanzaran la granada, un efectivo policial sufrió lesiones leves en una mano y en una pierna, por lo que no fue necesario su traslado a un centro de salud.
Una vez finalizada la intervención del personal especializado y normalizado el perímetro, la circulación en el barrio se restableció de manera progresiva. Los dos aprehendidos y los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia.