Dos ejemplares de ñandú fueron rescatados en una vivienda en el departamento de Maipú tras un operativo conjunto entre la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque y la Policía Rural.
Los animales fueron hallados en domicilios particulares tras denuncias. Autoridades alertan por el maltrato y el peligro sanitario que implica convivir con especies silvestres.
Dos ejemplares de ñandú fueron rescatados en una vivienda en el departamento de Maipú tras un operativo conjunto entre la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque y la Policía Rural.
Las aves, que se encontraban en cautiverio en viviendas particulares, fueron detectadas gracias a denuncias de vecinos de la zona que advirtieron su presencia en cautiverio. Cabe destacar que estas aves, suelen medir entre 1,2 y 1,7 metros de altura.
El procedimiento, coordinado por el Departamento de Fauna junto a efectivos policiales, permitió el traslado de los animales al Ecoparque, donde recibirán atención veterinaria especializada. Los responsables de mantener a los ñandúes en cautiverio quedaron a disposición de la Justicia por infringir la normativa vigente que protege la fauna silvestre.
Las autoridades advirtieron que la tenencia ilegal de animales silvestres no solo constituye un acto de crueldad, sino que también implica riesgos concretos para la salud pública. El contacto directo con estas especies puede favorecer la transmisión de enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pasan de animales a humanos.
En el caso de aves como el ñandú, se señaló la posibilidad de contagio de psitacosis, una enfermedad infecciosa que puede derivar en cuadros respiratorios graves, así como de salmonelosis y distintos parásitos. Estos agentes pueden estar presentes sin manifestaciones visibles en los animales, pero resultar altamente contagiosos para las personas.
El Ñandú no es solo una figura emblemática de nuestra cultura, sino un actor fundamental en el equilibrio ambiental de Mendoza. Como especie autóctona, cumple un rol ecosistémico vital:
• Dispersión de semillas: Al alimentarse de frutos y plantas, ayuda a la regeneración de la flora nativa a través de sus heces.
• Control biológico: Su dieta incluye insectos y pequeños reptiles, manteniendo estables las poblaciones de estas especies en el campo.
“La tenencia de fauna silvestre en domicilios particulares no solo es un delito, sino que priva a la naturaleza de individuos clave para la salud de nuestros ecosistemas”, destacaron desde el Departamento de Fauna.
Si usted tiene conocimiento de casos de tenencia, caza o comercio de fauna silvestre, puede realizar su denuncia a través de los siguientes canales: