La Justicia de Córdoba elevó a juicio la causa contra Gabriela Nahir Fernández, una interna trans de 34 años acusada de haber abusado sexualmente de siete presas en la cárcel de mujeres de Bouwer.
Gabriela Nahir Fernández, de 34 años, cambió de género en 2018. Las acusaciones están agravadas, ya que al momento de los ataques sabía que tenía sífilis.
La Justicia de Córdoba elevó a juicio la causa contra Gabriela Nahir Fernández, una interna trans de 34 años acusada de haber abusado sexualmente de siete presas en la cárcel de mujeres de Bouwer.
Según la investigación, Fernández sabía que tenía sífilis al momento de los ataques y contagió a las víctimas, lo que constituye un agravante en la acusación. Además, una de las mujeres que violó quedó embarazada.
Fernández ingresó al penal de Bouwer en octubre de 2016 bajo el nombre de Gabriel, condenado a tres años de prisión. En diciembre de 2018 fue trasladado a un pabellón femenino tras declararse mujer y cambiar su identidad. Allí, de acuerdo con la causa, cometió los abusos que hoy lo llevan a enfrentar un juicio.
El fiscal Juan Ávila Echenique la acusó como probable autora de: abuso sexual simple reiterado (dos hechos puntuales), abuso sexual gravemente ultrajante continuado contra siete víctimas, agravado por el conocimiento de ser portadora de una enfermedad de transmisión sexual grave y abuso sexual con acceso carnal mediante la introducción de objetos análogos, en coautoría con otras dos presas.
Las detenidas Rocío Belén Montoya (26) e Ingrid Roxana Florindo (42) también fueron imputadas como coautoras de abusos contra una de las víctimas. Todas permanecen alojadas en la cárcel de mujeres, aunque Fernández fue trasladada a un pabellón de aislamiento tras las denuncias.
Fernández había quedado presa en 2016 por una condena por violencia de género. Al respecto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuestionó duramente la decisión judicial que permitió el traslado.
“Se le dio ese cambio de sexo a una persona que había generado un abuso sexual afuera de la cárcel. Es decir, comete el delito del abuso, se le acepta el cambio de sexo para ir a una cárcel de mujeres y vuelve a cometer adentro de la cárcel, el mismo delito”, señaló tiempo atrás.
Hace unos meses, el Gobierno nacional emitió una resolución que impide cambios de alojamiento si el "autopercibimiento" ocurre después de la condena. Sin embargo, la aplicación es optativa a nivel provincial. En Córdoba, la normativa no fue adoptada y los jueces de ejecución penal mantienen la potestad de decidir caso por caso.
Sobre el caso que data de hace más de un año, también opinó Victoria Villarruel, quien tuiteó en su cuenta de X: "Esto es claro y simple, el que esté a favor de la ideología de género es un degenerado/a, y el que esté a favor de sexualizar a los niños es un pedófilo en potencia. Nuestro gobierno los va a combatir hasta que no nos quede sangre en el cuerpo".