Quedó en libertad el exintegrante del grupo especial GES, Franco Nicolás Cuello (32), quien en septiembre del año pasado había sido condenado por la muerte “accidental” de Valeria Ramírez (26), su mujer y madre de sus dos hijos. El policía, que fue condenado por el delito de homicidio culposo, recuperó su libertad este martes.
Esta mañana, el juez Alejandro Miguel, en una audiencia de cese de la prisión preventiva, le otorgó la libertad a Cuello. Este cumple una condena de 4 años y 8 meses de prisión y el doble de inhabilitación para ser funcionario público por el delito de “homicidio culposo”, el cual tiene penas de hasta 6 años de cárcel.
Leonardo Pascón, abogado del exuniformado, explicó que su pedido se basó en que, como la condena no estaba firme ya que se presentó un recurso de casación ante la Corte de Mendoza, solicitó el cese de la prisión preventiva debido a que los plazos de la misma están agotados.
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El policía del Grupo Especial de Seguridad (GES) Franco Nicolás Cuello, acusado de femicidio. Gentileza Poder Judicial.
De esta forma, Cuello quedó en libertad a meses de ser condenado; esto ocurrió luego de que un jurado popular desechara la postura de la Fiscalía de Homicidios, que durante el debate había solicitado que se lo condenara a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por ser cometido por un hombre en perjuicio de una mujer en contexto de violencia de género (femicidio).
Pero los doce integrantes del jurado entendieron que le había quitado la vida a su mujer de forma accidental mientras manipulaba su arma reglamentaria. Durante los alegatos, las partes nunca hablaron de esta posibilidad.
También el jurado desechó la postura de los abogados defensores, Leonardo Pascón y Federico Yunes, quienes solicitaron que se declarara inocente a Cuello. Ellos enarbolaron la hipótesis de que no fue el expolicía quien disparó, sino su hijo de cuatro años, a pesar de que este, en una declaración en cámara Gesell, afirmó que su padre le había disparado a su madre. Incluso, inicialmente, tras la muerte de Valeria, el acusado había señalado a su hijo.
El disparo fatal
El confuso hecho ocurrió el viernes 5 de noviembre de 2022 en una vivienda del barrio La Gloria, de Godoy Cruz, donde la pareja vivía con sus hijos. Valeria Ramírez recibió un disparo y fue trasladada con una herida grave al Hospital Central.
Su pareja, Franco Cuello, declaró en un primer momento que estaba limpiando su arma reglamentaria en su casa y, en un descuido, su hijo de 4 años la tomó y la accionó, hiriendo a su mamá de un disparo.
La mujer estuvo internada varias horas en las que los médicos intentaron salvarle la vida, pero a las 2 de la mañana del sábado informaron que la joven había fallecido.
A la par, el relato de que el menor había disparado comenzó a desmoronarse y, horas después, Franco Cuello confirmó que en realidad él había realizado el disparo, por lo que quedó detenido.