El Tribunal Penal Colegiado Nº2 condenó a 3 años de prisión en suspenso a un conductor que, en estado de ebriedad, atropelló y mató, en junio de 2020 a una pareja de novios que intentó cruzar el Acceso Sur, en Godoy Cruz.
Francisco Zárate fue condenado hoy a 3 años de prisión en suspenso por las muertes de Gisela Carrión y a su novio Rodrigo Fernández, ocurridas en 2020. Tiene prohibido conducir por 9 años.
El Tribunal Penal Colegiado Nº2 condenó a 3 años de prisión en suspenso a un conductor que, en estado de ebriedad, atropelló y mató, en junio de 2020 a una pareja de novios que intentó cruzar el Acceso Sur, en Godoy Cruz.
La pena condicional fue fijada esta mañana por la jueza Nancy Lecek por “homicidio culposo doblemente agravado por la conducción con más de un gramo de alcohol en sangre y por más de dos víctimas", delito que tiene penas que van de los 3 a los 6 años de prisión. Además la magistrada le impuso una inhibición para conducir por 9 años.
Durante los alegatos del juicio, celebrados en el Polo Judicial hace diez días, la ayudante fiscal Florencia Bauzá de la Fiscalía de Tránsito había solicitado una pena de 5 años de prisión efectiva para Francisco Zárate (22), acusado de dar muerte a Gisela Carrión (25) y a su novio Rodrigo Fernández (30). Además de una inhabilitación de 9 años para conducir.
La misma pena había sido solicitada por los abogados de las familias de las víctimas, Juan Pablo Chales y Pablo Cazabán; en tanto que la defensa del acusado había pedido la absolución de su cliente, considerando además que la pena de 5 años era excesiva.
El trágico episodio ocurrió minutos antes de la media noche del 19 de julio de 2020, en Acceso Sur, entre Rawson y Paso, en Godoy Cruz. Francisco Zárate conducía un Fiat Cronos de norte a sur, cuando embistió a los peatones que cruzaban el acceso, en dirección oeste-este.
Según el informe policial Gisela y Rodrigo fallecieron en el lugar, tras ser arrastrados por el rodado aproximadamente unos 150 metros. Las pericias también arrojaron que el vehículo presentaba daños en la parte frontal y en el parabrisas.
Tras detener a Zárate personal de Tránsito Municipal le realizó el test de alcoholemia que dio 1,28 gramos de alcohol por litro de sangre, casi tres veces sobre lo permitido para manejar. El joven fue trasladado al centro de salud del barrio La Estanzuela ya que había una fractura en la mano izquierda. Luego, lo derivaron a la Clínica Francesa y por último lo alojaron en la comisaría Séptima.
Allí fue imputado por la fiscal de Tránsito Liliana Giner, quien le endilgó el delito de doble homicidio culposo, agravado por el número de víctimas y por manejar en estado de ebriedad. A los pocos días quedó en libertad tras el pago de una fianza.
Cuarenta días antes el hermano de Gisela, Lucas Carrión, perdió la vida casi en el mismo lugar y en las mismas circunstancias. Fue el 8 de junio de 2020, cuando el hombre quiso cruzar el acceso casi a la altura de calle Rawson -lo hizo de Oeste a Este- y cuando iba por el medio de la calzada fue embestido por un Fiat Mobi que circulaba en dirección al Norte. Ante el golpe, salió despedido algunos metros, mientras que el conductor (de 55 años) perdió el dominio del rodado y terminó sobre la banquina.
Carrión falleció en el acto, en tanto que la persona que manejaba quedó a disposición de la Justicia. Las pruebas revelarían que no iba alcoholizado ni con exceso de velocidad, motivos por los que fue liberado.