La muerte de un recluso tras ser herido en una pelea dentro de la Unidad Penal N°1 de Paraná desató una jornada de protesta que casi termina en tragedia.
Familiares de Martín Siegfried se manifestaron en la puerta de la Unidad Penal Nº1 luego de que el joven falleciera tras una gresca. Durante la protesta, manipularon fuego y se incendiaron.
La muerte de un recluso tras ser herido en una pelea dentro de la Unidad Penal N°1 de Paraná desató una jornada de protesta que casi termina en tragedia.
El viernes a la tarde, un grupo de familiares y amigos del interno Martín Luciano Siegfried se concentró en el ingreso del establecimiento para exigir respuestas y justicia. En la manifestación quemaron neumáticos y en medio de la manipulación de las gomas encendidas, "se terminaron prendiendo fuego ellos mismos". Una de las mujeres presentes casi fue consumida por las llamas de forma accidental, pero logró apartarse a tiempo y no sufrió lesiones de gravedad.
Siegfried de 26 años de edad, se encontraba cumpliendo una condena de cuatro años por delitos de estafa, narcomenudeo y amenazas, y solo le quedaan dos meses para recuperar su libertad.
El joven contaba con un historial judicial de alto perfil: había sido juzgado y absuelto en la causa por el femicidio de Alejandra Silva (2018), hecho por el cual su familiar, Facundo Siegfried, cumple prisión perpetua. Este trasfondo, según los investigadores, habría alimentado viejas conflictos dentro del ámbito penitenciario.
Durante la riña, Siegfried recibió múltiples heridas cortantes de extrema gravedad, y pese a que lo trasladaron de urgencia al hospital San Martín donde recibió atención médica, falleció poco tiempo después.
"Lo mataron como a un perro mientras dormía. Lo mataron y lo tiraron afuera de la celda con todas sus cosas", dijo la madre del preso fallecido.
La fiscal de la Unidad de Delitos Complejos, Dra. Patricia Yedro, quedó a cargo de la causa para esclarecer cómo se originó la gresca fatal. Según informaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas, la principal hipótesis apunta a "problemas de convivencia y disputas de liderazgo" dentro del pabellón donde se encontraba la víctima.