26 de febrero de 2025 - 13:25

Primer juicio por jurados por un accidente vial: "Actuó con indiferencia ante la posibilidad de muerte de una persona"

Un tribunal popular decidirá la suerte de Aldo Javier Soto, un conductor alcoholizado acusado de terminar con la vida, de Luciana Nerea Monárdez Aguilera, quien iba en una moto junto a un amigo, en noviembre de 2023 en Las Heras.

Esta mañana, un tribunal popular conformado por 12 mendocinos comenzó a escuchar los alegatos de apertura en el debate que tiene como acusado a Aldo Javier Soto, homicidio simple con dolo eventual.

Tras escuchar las indicaciones de juez técnico Luis Correa Llano, los primeros en tomar la palabra fueron los fiscales de Tránsito, Fernando Giunta y Darío Tagua, quienes representan al Ministerio Público Fiscal.

Luego fue el turno de los abogados de la familia de la víctima -Emiliano Marlia y Franco Migliavacca- y, por último, fijaron sus posiciones los abogados defensores Gonzalo Castro y Eliseo Saravia.

Esta es la primera vez que un accidente vial se resuelve en un juicio por jurados. Esta modalidad solo estaba vigente para delitos que tenían como pena la prisión perpetua. Pero en julio de año pasado la ley sufrió una ampliación por lo que ahora también son parte de los debates con participación ciudadana casos de homicidio simple y robo agravado por lesiones graves o gravísimas. Además en abril del 2022, se incorporó el tratamiento de delitos referidos al abuso sexual seguido de muerte y homicidio agravado por uso de arma de fuego.

Embed - JUICIO POR JURADOS POR LA MUERTE DE LUCIANA NEREA MONARDEZ - ALEGATOS DE APERTURA

Chocó a dos motos

La fiscalía de Transito comenzó su alegato repasando cómo se produjo el accidente ocurrido cerca de las 7 del domingo 26 de noviembre en Paso Hondo, a metros de Cruz Cabello, El Algarrobal, Las Heras.

Una cámara de seguridad de una vivienda captó el momento en que el Peugeot 207, conducido por Aldo Javier Soto Jurado, iba en contramano de sur a Norte a una velocidad de, aproximadamente, 70 kilómetros por hora y terminó impactando contra una moto Honda Way. El rodado menor era conducido por Franco Alexis Flores y tenía como acompañante a Luciana Monárdez.

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os fiscales de Tránsito, Fernando Giunta y Darío Tagua,

os fiscales de Tránsito, Fernando Giunta y Darío Tagua,

El fiscal Giunta explicó que Soto conocía que iba conduciendo de forma no permitida por la ley y que estas violaciones fueron: conducir sin precaución, ir alcoholizado, hacer maniobras zigzagueante, en contramano, sin el dominio de su vehículo y a una velocidad superior a los 40 kilómetros que se establece para zonas urbanas.

“Fue consciente de que su conducta ponía en riesgo la vida humana y actuó con indiferencia ante la posibilidad de muerte de una persona”, dijo el fiscal.

En tanto que el fiscal Tagua repasó la lista de testigos y se refirió al a imputación: homicidio simple con dolo eventual, lesiones graves y lesiones leves con dolo eventual.

“Vamos a demostrar que Soto sabía que la muerte y las lesiones eran una consecuencia considerablemente probable al conducir altamente alcoholizado, en contramano y a exceso de velocidad. Actuó con indigencia y a pesar de haberse representado la muerte y las lesiones cometidas”, dijo Tagua.

Y luego agregó que “no se trata de un homicidio culposo o imprudente. No tuvo intención directa. Actuó con dolo eventual, porque se representó el resultado muerte".

La querella se sumó a la hipótesis de la fiscalía

Emiliano Marlia y Franco Migliavacca, los abogados querellante indicaron que se encontraban en la sala la madre y los cincos hermanos de la joven que estudiaba abogacía, inicialmente y luego estudió enfermería. Además era amante de los animales y defensoras de los derechos de la mujer.

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Emiliano Marlia, el abogado de la familia de la víctima

Emiliano Marlia, el abogado de la familia de la víctima

“Una mujer excepcional a la que le arrebataron en futuro”, indicó y tras repasar las pruebas indicó que el conductor “utilizó su auto como un arma mortal porque venía alcoholizado, violando todas las reglas de tránsito. Esto no fue un accidente, fue un homicidio”, dijo Marlia, sumándose a la hipótesis de la Fiscalía.

La defensa habló de culpa compartida

Por último los defensores Gonzalo Castro y Eliseo Saravia indicaron que este hecho lamentable no fue solo provocado solamente por Soto para luego explayarse sobre la hipótesis que sostienen.

“Los dos conductores de las motos incurrieron en las mismas violaciones a las normas de tránsito que el señor Soto”, dijo Castro, afirmando que el conductor de la primera moto envestida había consumido alcohol y el de la segunda, cocaína.

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Gonzalo Castro abogado de Aldo Soto. Gentileza Poder Judicial

Gonzalo Castro abogado de Aldo Soto. Gentileza Poder Judicial

Vamos a demostrar que no es un homicidio doloso, que no tuvo intención. Todas las circunstancias hacen que no estemos frente a una homicidio”, indicó el defensor.

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