Esta mañana, la jueza Paula Furque ordenó la preventiva a solicitud de la fiscal de Delitos Económicos de Mendoza, Susana Muscianisi, quien investiga una causa por cinco casos de estafa que tienen a Guerrero como presunto autor.
La audiencia fue seguida virtualmente por el acusado desde una cárcel de Entre Ríos, donde fue detenido en abril pasado, ingresando a la provincia a bordo de un vehículo de alta gama “alquilado”: un Mercedes Benz CLA 200 valuado en 70.000 dólares.
Justamente, en nuestra provincia el “vendedor de Chuckys” está acusado de realizar “negocios” con vehículos de lujo: usando un documento de identidad falso a nombre de Nelson Klever Guerrero, alquilaba autos nuevos de alta gama y no los devolvía, explicaron desde el Ministerio Público Fiscal.
Auto de lujo y documento “trucho”
El 26 de abril pasado, en el marco de unos operativos preventivos en los accesos a la provincia de Entre Ríos, personal policial del Puesto de Control Vial Paso Cerrito detuvo la marcha de un costoso auto de alta gama y solicitó la documentación del vehículo y la personal al conductor.
Así lograron identificar a Aaron Moisés Guerrero Hernández, un hombre de nacionalidad chilena con domicilio fijado en San Juan que era intensamente buscado por la justicia de Mendoza debido a una seguidilla de estafas reiteradas, según información del diario Elonce, de Entre Ríos.
La detención se concretó cuando los efectivos policiales detuvieron la marcha de un moderno Mercedes Benz CLA 200. Al consultar los datos del conductor en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), el sistema arrojó una alerta roja: Guerrero Hernández registraba un pedido de detención vigente desde marzo de 2026 por delitos económicos y estafas en territorio mendocino.
Sin embargo, las sorpresas para los agentes no terminaron ahí. Al analizar el DNI que exhibió el conductor, los uniformados detectaron algunas irregularidades. En primer lugar, advirtieron una inconsistencia biométrica: la fotografía del DNI físico no coincidía con la imagen precargada en el sistema informático.
De este modo, se determinó que se trataba de un caso de identidad usurpada, ya que el número de documento que figuraba en la credencial pertenecía, en realidad, al padre del sospechoso.
Ante la presunta comisión del delito de uso de documento público adulterado, los uniformados dieron inmediata intervención al Juzgado Federal de Concordia, liderado por la jueza Analía Ramponi. La magistrada ordenó la detención inmediata de Guerrero Hernández y el secuestro de elementos clave para la causa: el Mercedes Benz, valuado aproximadamente en 70.000 dólares, teléfonos celulares de última generación y toda la documentación apócrifa que el imputado llevaba consigo.
El detenido fue trasladado y alojado en la Comisaría de Chajarí, donde quedó a disposición de la Justicia Federal y de la Fiscalía de Delitos Económicos de Mendoza.
De terror
Aaron Moisés Guerrero Hernández tiene un largo historial de estafas en Chile y las provincias de Corrientes, Río Negro, Buenos Aires, Santiago del Estero y Córdoba.
En 2022, en la localidad cordobesa de Villa María, donde logró engañar a una empresa de taxis, entidades bancarias y organismos estatales para escapar con una importante suma de dinero y un vehículo.
Huyendo de la policía llegó a San juan donde adoptó la identidad falsa de "Pablo Rivero". Bajo este nombre ficticio, llegó incluso a brindar entrevistas a medios de comunicación, presentándose como un artesano dedicado a la venta de muñecos de terror en la peatonal céntrica de la capital provincial.
"Me dediqué a esto toda la vida. Tenemos a varios Chuckys y la gente ha respondido muy bien. Queremos mostrar un poco nuestro arte. Es algo nuevo que quisimos traer, a recorrer un poco y a pasar las vacaciones de invierno acá en San Juan, que es una provincia que a mi esposa y a mi familia les gusta demasiado", declaró en una de las notas periodísticas.
Esta aparición mediática terminó siendo su perdición, ya que permitió al personal policial de investigaciones reconocer su rostro, convirtiéndose en una pieza clave para revelar su verdadera identidad. Posteriormente, las autoridades confirmaron que el prófugo utilizaba documentación apócrifa y tarjetas de crédito clonadas o a nombre de terceros para evadir los controles de seguridad.