16 de julio de 2026 - 14:24

El largo historial delictivo del "vendedor de Chuckys": estafó en Chile, Corrientes, Río Negro, Buenos Aires y ahora en Mendoza

Desde Entre Ríos, donde fue detenido a bordo de un Mercedes Benz valuado en 70.000 dólares, Aaron Moisés Guerrero Hernández enfrentará una audiencia de prisión preventiva virtual por varias estafas que habría cometido en nuestra provincia.

Chile y las provincias de Corrientes, Río Negro, Buenos Aires, Santiago del Estero y Córdoba son algunos de los lugares por donde ha pasado el “vendedor de Chuckys”, un estafador al que algunos medios bautizaron así tras ser detenido en San Juan, donde llegó a vender, en la peatonal, muñecos artesanales de personajes de películas de terror.

El hombre —Aaron Moisés Guerrero Hernández (36), de nacionalidad chilena pero con domicilio en San Juan— se encuentra detenido actualmente en Entre Ríos y a disposición de la Justicia Federal de esa provincia y de la Fiscalía de Delitos Económicos de Mendoza.

Mañana, en el Polo Judicial local, deberá enfrentar una audiencia virtual ante la jueza Paula Furque, en la que la fiscal Susana Muscianisi solicitará la prisión preventiva para Guerrero Hernández, quien está imputado por una serie de estafas cometidas en Mendoza.

Detenido con un Mercedes Benz de alta gama

El 26 de abril pasado, en el marco de unos operativos preventivos en los accesos a la provincia de Entre Ríos, personal policial del Puesto de Control Vial Paso Cerrito detuvo la marcha de un costoso auto de alta gama y solicitó la documentación del vehículo y la personal al conductor.

El automóvil Mercedes Benz CLA 200 de Aaron Moisés Guerrero Hernández, Foto Policía de Entre Ríos.

El automóvil Mercedes Benz CLA 200 de Aaron Moisés Guerrero Hernández, Foto Policía de Entre Ríos.

Así lograron identificar a Aaron Moisés Guerrero Hernández, un hombre de nacionalidad chilena con domicilio fijado en San Juan que era intensamente buscado por la justicia de Mendoza debido a una seguidilla de estafas reiteradas, según información del diario Elonce, de Entre Ríos.

La detención se concretó cuando los efectivos policiales detuvieron la marcha de un moderno Mercedes Benz CLA 200. Al consultar los datos del conductor en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), el sistema arrojó una alerta roja: Guerrero Hernández registraba un pedido de detención vigente desde marzo de 2026 por delitos económicos y estafas en territorio mendocino.

Sin embargo, las sorpresas para los agentes no terminaron ahí. Al analizar el DNI que exhibió el conductor, los uniformados detectaron algunas irregularidades. En primer lugar, advirtieron una inconsistencia biométrica: la fotografía del DNI físico no coincidía con la imagen precargada en el sistema informático.

Aaron Moisés Guerrero Hernández. Gentileza Tiempo de San Juan.

Aaron Moisés Guerrero Hernández. Gentileza Tiempo de San Juan.

De este modo, se determinó que se trataba de un caso de identidad usurpada, ya que el número de documento que figuraba en la credencial pertenecía, en realidad, al padre del sospechoso.

Ante la presunta comisión del delito de uso de documento público adulterado, los uniformados dieron inmediata intervención al Juzgado Federal de Concordia, liderado por la jueza Analía Ramponi. La magistrada ordenó la detención inmediata de Guerrero Hernández y el secuestro de elementos clave para la causa: el Mercedes Benz, valuado aproximadamente en 70.000 dólares, teléfonos celulares de última generación y toda la documentación apócrifa que el imputado llevaba consigo.

El detenido fue trasladado y alojado en la Comisaría de Chajarí, donde quedó a disposición de la Justicia Federal y de los tribunales mendocinos que requieren su extradición.

Un largo historial delictivo

En noviembre de 2021, el Tribunal Oral Penal Nº 2 de Corrientes condenó a tres años de prisión de cumplimiento efectivo a Aaron Moisés Guerrero Hernández, tras hallarlo culpable del delito de estafa. Los hechos juzgados se remontan a agosto y septiembre de 2009, período en el que el imputado desplegó una audaz maniobra delictiva mientras se desempeñaba como chofer de una remisería de esa provincia.

Guerrero Hernández se presentó en la remisería utilizando documentación falsa (cédula de identidad, copia de DNI y carnet de conducir) a nombre de un ciudadano de apellido Gallozo. Bajo esa falsa identidad, logró que la firma lo contratara como chofer, informó el diario El Litoral, de Corrientes.

Aaron Moisés Guerrero Hernández. Foto Policía de Entre Ríos.

Aaron Moisés Guerrero Hernández. Foto Policía de Entre Ríos.

Poco después, la Municipalidad intimó a la empresa a retirar cuatro vehículos de la vía pública. Aprovechando la situación, el falso chofer ofreció un galpón de su supuesta propiedad para guardar los autos.

El engaño quedó al descubierto días más tarde, cuando varios particulares se presentaron en las oficinas de la remisería para tramitar la transferencia de esos mismos automóviles. Las víctimas aseguraron habérselos comprado a un hombre que se identificó como "Santiago Panoso" —un nombre ficticio creado de forma maliciosa al combinar el nombre de pila del dueño de la remisería y el apellido de la esposa de este—.

Un prontuario interprovincial e internacional

Semanas después de la desaparición de los autos, el sospechoso fue localizado y detenido en la provincia de Chaco. Al profundizar en su perfil criminal, las autoridades descubrieron un extenso historial de engaños.

En su país natal, registraba requerimientos por estafas, mientras que en Argentina había cometido delitos de similares características en Viedma (Río Negro), Cañuelas (Buenos Aires) y Santiago del Estero, entre otros puntos del país.

Durante el debate, los jueces solicitaron informes a la Dirección Nacional de Migraciones, la cual confirmó que el DNI que utilizaba el acusado no correspondía con su verdadera identidad biológica.

Estafas en Villa María

Guerrero Hernández ya había protagonizado una serie de estafas en julio de 2022 en la localidad cordobesa de Villa María, donde logró engañar a una empresa de taxis, entidades bancarias y organismos estatales para escapar con una importante suma de dinero y un vehículo.

La Fiscalía de Villa María encabezó la investigación tras la denuncia del propietario de un Renault Logan, automóvil perteneciente a la flota de taxis que el imputado conducía. El ciudadano chileno inició su huida luego de asegurarle a su empleador que realizaría un viaje especial a Buenos Aires para trasladar a una pareja, por el cual cobraría 52 mil pesos, prometiendo regresar la unidad al día siguiente.

No obstante, el lunes 18 de julio de 2022 volvió a comunicarse para postergar la entrega bajo la excusa de un imprevisto viaje a la ciudad de Córdoba. Tras ese contacto, cortó toda comunicación.

Ante el temor de que hubiera sufrido un accidente, el propietario del taxi radicó la denuncia. Sin embargo, el rastreo satelital y telefónico ordenado por el fiscal interviniente demostró que el sospechoso nunca había salido de la provincia de Córdoba.

A través de este seguimiento, la Justicia corroboró que Guerrero Hernández había paseado por las localidades turísticas de Alta Gracia y Villa Carlos Paz a bordo del vehículo robado, antes de emprender rumbo hacia San Juan, donde se detectó el último impacto de la señal de su celular.

Muñecos de terror

En la vecina provincia, el sospechoso adoptó la identidad falsa de "Pablo Rivero". Bajo este nombre ficticio, llegó incluso a brindar entrevistas a medios de comunicación locales, donde se presentaba falsamente como un artesano dedicado a la venta de muñecos de terror en la peatonal céntrica de la capital provincial.

"Me dediqué a esto toda la vida. Tenemos a varios Chuckys y la gente ha respondido muy bien. Queremos mostrar un poco nuestro arte. Es algo nuevo que quisimos traer, a recorrer un poco y a pasar las vacaciones de invierno acá en San Juan, que es una provincia que a mi esposa y a mi familia les gusta demasiado", declaró en una de las notas periodísticas.

Esta aparición mediática terminó siendo su perdición, ya que permitió al personal policial de investigaciones reconocer su rostro, convirtiéndose en una pieza clave para revelar su verdadera identidad. Posteriormente, las autoridades confirmaron que el prófugo utilizaba documentación apócrifa y tarjetas de crédito clonadas o a nombre de terceros para evadir los controles de seguridad.

Respecto al Renault Logan, el propio Guerrero Hernández confesó haberlo vendido por un valor menor a integrantes de la comunidad gitana, por lo que la unidad nunca pudo ser recuperada.

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