El robo de animales y la faena clandestina volvieron a encender las alarmas en la zona rural del Este mendocino. Esta vez, el hecho ocurrió en el departamento de Junín, donde un productor denunció la sustracción de dos caballos que posteriormente fueron hallados faenados dentro de una finca.
El caso es investigado por personal de Policía Rural y se suma a una serie de episodios de cuatrerismo que en los últimos meses vienen generando preocupación entre productores y puesteros de distintos lugares de Mendoza.
Según la información oficial, el propietario del predio, un hombre de 45 años, advirtió durante la mañana el faltante de una yegua mora y un potrillo tobiano colorado, ambos sin marca a fuego. Los animales se encontraban en un corral ubicado en una finca sobre calle Arrascaeta.
Al dirigirse al lugar, el hombre detectó además daños en el cierre perimetral de la propiedad, por lo que dio aviso inmediato a las autoridades.
A partir de la denuncia, se desplegó un operativo de rastrillaje en el que participaron efectivos de Canes, Policía Rural, UEP Junín y Policía Científica. Durante la inspección, los uniformados siguieron rastros de pisadas y huellas que permitieron reconstruir el recorrido realizado por los animales tras ser sustraídos.
Finalmente, a unos dos kilómetros del lugar, los efectivos encontraron a los dos caballos ya faenados.
Por disposición del ayudante fiscal de turno, se realizaron actuaciones de procedimiento, inspección ocular y distintas pericias para intentar identificar a los responsables. La investigación quedó en manos de la Oficina Fiscal correspondiente.
Un delito que preocupa cada vez más
El caso ocurrido en Junín no es aislado. En los últimos meses, el abigeato se convirtió en uno de los delitos rurales que más inquietud genera en Mendoza, especialmente en departamentos del Sur y del Este provincial.
En las últimas semanas, productores de General Alvear denunciaron reiterados robos de ganado y episodios vinculados a faena clandestina. Incluso, una investigación terminó con la detención de tres personas, entre ellas un policía, acusado de participar en maniobras de cuatrerismo. Productores de la zona aseguraron que sufren robos “prácticamente todas las semanas” y calificaron la situación como “insostenible”.
En paralelo, el Gobierno provincial puso en marcha un Plan Estratégico contra el Abigeato, que incluye controles en rutas, operativos en zonas rurales y fiscalizaciones sobre carnicerías y comercios. Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que la iniciativa apunta a combatir tanto el robo de animales como la comercialización ilegal de carne sin controles sanitarios.
Durante distintos procedimientos realizados este año, la Policía Rural decomisó toneladas de carne en malas condiciones o de origen dudoso. Uno de los operativos más resonantes se desarrolló en Guaymallén, donde se desarticuló un centro clandestino de faena equina y se secuestraron más de 1.800 kilos de carne de caballo.
También hubo actuaciones recientes en Tunuyán y otros departamentos del Valle de Uco, donde se decomisaron más de tres toneladas de carne sin habilitación sanitaria.
El problema de los animales sin identificación
Uno de los puntos que más dificulta las investigaciones es la falta de identificación de los animales. En este caso, los equinos robados en Junín no poseían marca a fuego, situación que suele complicar tanto la trazabilidad como las tareas judiciales posteriores.
Por ese motivo, desde el Gobierno provincial y la Policía Rural vienen insistiendo en la necesidad de reforzar medidas preventivas, como corrales seguros, sistemas de cierre reforzados y la correcta identificación del ganado y los equinos.