27 de mayo de 2026 - 15:54

Condenaron a un "ayudante de cocina" porteño que traía a Mendoza 23 armas de guerra

Matías Rojas fue detenido por Gendarmería en La Paz y ahora recibió una pena de 4 años y 8 meses de prisión, durante un juicio abreviado homologado por el Tribunal Oral Federal Nº 1.

El Tribunal Oral Federal N° 1 de Mendoza condenó a un “ayudante de cocina” de Buenos Aires que fue detenido en el departamento de La Paz, cuando intentaba ingresar a la provincia un verdadero arsenal.

El juez federal Alberto Carelli condenó a Matías Andrés Rojas Zaballa a la pena de 4 años y 8 meses de prisión efectiva por los delitos de acopio de armas de fuego y encubrimiento, en concurso real, durante un juicio abreviado, luego de que ayer la Fiscalía y la defensa convinieran la pena.

Según la acusación, Rojas Zaballa, de profesión ayudante de cocina, con domicilio en el barrio de Boedo, CABA, tenía en su poder sin la debida autorización legal 23 armas de fuego de guerra de distinto tipo, 45 cargadores de distintas marcas y modelos, 30 cartuchos calibre 36/410 y un silenciador para pistola Glock. Entre el armamento confiscado había 17 armas con la numeración suprimida.

Las armas fueron encontradas por personal de Seguridad Vial “La Paz” de Gendarmería Nacional el 28 de mayo de 2024, en la Ruta Nacional 7 Km. 899, a la altura del peaje del departamento de La Paz.

Allí, los uniformados interceptaron un micro de la empresa Cata Internacional que provenía de la Terminal de Retiro, en Buenos Aires, y que tenía como destino final la ciudad de Mendoza.

Gendarmería detectó el cargamento ilegal con un perro entrenado

El caso se destapó gracias a los controles físicos que los gendarmes realizan habitualmente sobre los pasajeros y las bodegas. Durante la requisa del equipaje, un perro detector de sustancias de la fuerza, llamado "Bronco", reaccionó de forma positiva ante una valija negra con detalles naranjas. Aunque estos animales suelen marcar cargamentos de droga, los uniformados se llevaron una sorpresa completamente distinta al abrirla.

Ante la alerta del animal, los agentes identificaron al dueño de la valija: Matías Andrés Rojas Zaballa, un pasajero que viajaba en la butaca número 56 y que había subido al micro en Buenos Aires.

Al abrir el equipaje frente al sospechoso, los gendarmes encontraron dos mochilas repletas de armas envueltas en papel film transparente. El conteo final del material secuestrado encendió las alarmas de las autoridades por el poder de fuego que se pretendía ingresar a la provincia.

Se contabilizaron 19 pistolas calibre 9mm (diez de la marca austríaca Glock, tres Bersa, una Beretta, una Taurus y una FM Hi Power). Además, dos de las pistolas Bersa tenían la inscripción de la Policía Federal Argentina.

El ayudante de cocina también transportaba un subfusil de asalto (un arma automática modelo FMK-3, calibre 9mm), una pistola Glock calibre .45 y otra calibre .40, además de un revólver Taurus calibre 36 con 30 cartuchos. Además, encontraron un silenciador adaptado especialmente para pistolas Glock y 45 cargadores de distintos modelos.

Para los investigadores, el cargamento tiene un destino claro: el circuito ilegal. De las 23 armas incautadas, 17 tenían la numeración de serie completamente borrada o limada, una maniobra clásica de las bandas criminales para evitar que las armas sean rastreadas tras cometer un delito.

Tras el sorpresivo hallazgo, la Fiscalía Federal dispuso la detención inmediata de Rojas Zaballa. El pasajero quedó imputado en calidad de autor por el delito de acopio de armas de fuego y supresión de numeración de un objeto registrado.

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