La justicia condenó al ladrón que en junio de 2023 se robó un auto en Ciudad y, al escaparse, atropelló a la dueña del vehículo, pasándole por encima de las piernas.
Claudio Arancio fue condenado a 12 años de prisión por robo agravado por lesiones y amenazas.
La justicia condenó al ladrón que en junio de 2023 se robó un auto en Ciudad y, al escaparse, atropelló a la dueña del vehículo, pasándole por encima de las piernas.
Ayer, el juez penal Rafael Escot condenó a Claudio Abel Arancio (36) a una pena 12 años de prisión por “robo agravados por lesiones y acumulados de amenazas agravadas” y se declaró la reincidencia del acusado.
El hecho se produjo el 15 de junio pasado en calle Ituzaingó al 2.900, cuando la víctima, una mujer de 58 años, llegaba a su casa a bordo de su auto.
Cerca de las 20.15, la víctima llegó a su casa en un Ford Fiesta de color negro y fue abordada por un delincuente que comenzó a amenazarla a los gritos y, literalmente, terminó sacándola de auto y empujándola hacia el medio de la calle.
Luego se subió al vehículo, arrancó y, al salir, atropelló a la mujer, pasándole por arriba de las piernas.
Hasta el lugar fueron desplazados un móvil policial y una ambulancia del SEC para socorrer a la herida. La médica que la atendió diagnosticó traumatismos en miembros inferiores, por lo que la paciente fue trasladada a la clínica Santa María, donde quedó internada.
Inmediatamente tomado conocimiento, se irradió el pedido de secuestro de auto y detención del ocupante del rodado, a la vez que se alertó al personal policial que trabajaba en la zona para controlar posibles rutas de fuga, pero no se consiguió dar con el rastro del ladrón.
El 27 de junio de ese mismo año, Personal de la División Homicidios, con información de la División Escuchas Telefónicas, determinó que el buscado se encontraba a oculto en una vivienda del segundo callejón Morales S/N de Las Heras.
Allí se estableció una vigilancia y cuando salió de la vivienda un hombre con similares características físicas a las del buscado, los sabuesos lo interceptaron e identificaron, resultando ser Arancio.
Luego se hizo un allanamiento en la casa de su novia, ubicada en la calle Neuquén al 1600 de Ciudad, y allí secuestraron una camilla de hacer masajes de color blanco con elementos varios elementos de interés para la causa y tres teléfonos celulares.
Los uniformados sabían que se trataba de un sujeto de ropas deportivas de color oscuro con vivos amarillos en las mangas y que en el auto sustraído había una camilla de masajes, entre otros elementos.