En medio de un absoluto hermetismo, Nahir Galarza salió de la Unidad Penal Nº 6 de Paraná. Su salida no estuvo vinculada a su situación procesal, sino a un permiso otorgado por la Justicia para que la joven pudiera despedirse de su abuela materna, quien padece una enfermedad oncológica terminal.
El operativo, planificado con semanas de antelación tras recibir el oficio judicial, permitió que Galarza se trasladara hasta Gualeguaychú por un lapso de una hora bajo condiciones de máxima vigilancia.
El penal donde está alojada Nahir Galarza
El penal donde Nahir Galarza cumple prisión perpetua.
El inspector general Alejandro Mondragón explicó, en diálogo con el portal Elonce, que la prioridad fue garantizar la seguridad de la interna y su entorno, evitando filtraciones que pudieran generar "cualquier tipo de disturbio". "Tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible", señaló el funcionario.
Las estrictas pautas durante la visita
El protocolo de la visita tuvo pautas sumamente estrictas. Los agentes penitenciarios mantuvieron la custodia constante de la interna incluso dentro del domicilio de la familiar. Además, con previa autorización judicial, el personal revisó la vivienda antes del ingreso de Nahir Galarza para asegurar que no hubiera riesgos.
Finalmente, se evitó la presencia de otras personas durante el encuentro: "En general, en estos casos, se trata de que el familiar esté solo", explicó el funcionario
Nahir Galarza
Un equipo de custodia, integrado por agentes penitenciarios, un chofer y una oficial a cargo, acompañó a Galarza desde la Unidad Penal Nº 6 de Paraná hasta el domicilio de su abuela en Gualeguaychú.
Elonce
La visita se extendió por aproximadamente sesenta minutos durante la mañana. Una vez cumplido el plazo, la joven fue escoltada de regreso a la capital entrerriana sin que se registraran incidentes ni alteraciones en el traslado.
El cambio de conducta de Nahir Galarza en la cárcel
Las autoridades del Servicio Penitenciario de Entre Ríos destacaron una evolución en la actitud de la joven, quien ya lleva casi una década privada de su libertad por el asesinato de Fernando Pastorizzo en 2017.
Nahir Galarza y Fernando Pastorizzo, juntos en una de las pocas fotos que trascendieron de la pareja.
Nahir Galarza y Fernando Pastorizzo.
Mondragón aseguró que Galarza "ha mejorado el comportamiento y ha bajado un poco el perfil". Actualmente, Nahir ocupa su tiempo en talleres laborales y cursos de formación interna, alejándose de los conflictos mediáticos que marcaron sus primeros años de reclusión. "Ella trabaja internamente en los talleres de la Unidad, hace cursos", señaló.
Tras este breve encuentro familiar, Galarza regresó a su celda en la Unidad Nº 6, donde continúa cumpliendo la pena de prisión perpetua ratificada por las diversas instancias judiciales.