Un delincuente falleció este domingo tras sufrir graves quemaduras durante un incendio en una cárcel de Villa María, en Córdoba. El caso se suma a otras dos muertes ocurridas en diciembre en unidades penitenciarias de la provincia, lo que encendió alertas sobre las razones.
Según informaron, el episodio que derivó en la muerte ocurrió a fines de diciembre en el Establecimiento Penitenciario N°5. El hombre, sin identificar oficialmente, permanecía internado desde entonces por lesiones sufridas y murió el domingo pasado en el Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba.
Reconstrucción del caso
El hecho se remonta al viernes 26 de diciembre, cuando la víctima habría iniciado de manera intencional un incendio dentro de una celda de contención junto a otro recluso, como forma de protesta.
Ambos presos exigían ser trasladados a otra unidad y, ante la negativa de ser alojados en un pabellón común, fueron derivados a un box de aislamiento temporal, un espacio de tránsito con infraestructura mínima.
El fuego se descontroló rápidamente, alimentado por los colchones que se encontraban en el lugar, y provocó quemaduras en el 45% del cuerpo del interno fallecido. Si bien fue trasladado de urgencia a la capital provincial para recibir atención especializada, no logró sobrevivir a las heridas.
El otro recluso involucrado también resultó herido, aunque con lesiones de menor gravedad, fue asistido en el Hospital Regional Pasteur y luego regresó a la cárcel bajo control médico.
Hecho similar: dos fallecidas
El caso se suma a otros dos fallecimientos recientes en cárceles cordobesas, según informó Infobae. En diciembre murieron Agostina Pedraza (24) y María Flavia Ramallo (33), ambas detenidas en el Complejo Penitenciario de Bouwer. El incendio que derivó en sus muertes se inició durante una pelea entre ambas.
En aquel episodio, una de ellas murió en el lugar y la otra falleció a causa de las heridas. En el mismo complejo carcelario de Bouwer, se produjo otra muerte que derivó en una investigación y tuvo repercusión. En este caso, ocurrido en octubre, un interno que se encontraba bajo un régimen de “autoexclusión” murió en circunstancias que abrieron una causa.