Médicos cordobeses, miembros de la asociación civil “Todos por Todos”, viajaron a Chaco para realizar tareas humanitaria. Sin embargo, terminaron siendo víctima de un grave hecho de abuso de poder policial, según denunciaron.
Acusan al jefe policial de estar ebrio, agredir con "trompadas" a un voluntario y ordenar la detención de una médica. El comisario tiene denuncias previas.
Médicos cordobeses, miembros de la asociación civil “Todos por Todos”, viajaron a Chaco para realizar tareas humanitaria. Sin embargo, terminaron siendo víctima de un grave hecho de abuso de poder policial, según denunciaron.
Siguiendo el relato de uno de los médicos, el jefe de la comisaría de Taco Pozo, Daniel Augusto Melchiori, protagonizó un violento procedimiento mientras se encontraban trabajando en la zona urbana y rural de la localidad. Los profesionales afectados son María Candelaria García Nebbia, Exequiel Roque Margonari y Viviana del Valle Yzaguirre, según detalló Eldoce.
La organización difundió videos donde se observa al comisario exaltado, en lo que describieron como una intervención “ilegal”. En la denuncia señalan que el comisario, en presunto estado de ebriedad, habría agredido físicamente a Exequiel Margonari y luego intentó secuestrar los vehículos del operativo sanitario.
Además, Melchiori ordenó la detención de la médica García Nebbia, mientras se tornaba violento con el resto del equipo. Tras la agresión, Margonari fue atendido en el nosocomio local, donde se constató que presentaba lesiones leves. El caso quedó bajo investigación del magistrado Marcelo Fabián Soto, quien dispuso la intervención de la Fiscalía de Derechos Humanos.
Cabe mencionar que los médicos reclamaron la liberación inmediata de su colega, la devolución de los vehículos retenidos y garantías de seguridad para poder continuar con la atención en la región. En horas de la tarde, ni la Policía provincial ni la comisaría de Taco Pozo emitieron un comunicado oficial sobre lo sucedido.
Desde la asociación también destacaron que lo ocurrido pone en riesgo la continuidad de la asistencia sanitaria. Ante este escenario, exigieron una rápida respuesta judicial para esclarecer los hechos y garantizar la seguridad de los voluntarios.
La abogada Adriana De Langhe, que junto a su hermana Fiorella De Langhe y la doctora Anahí Tévez asesoran legalmente a los vecinos de Taco Pozo, alertó que lo sucedido con los médicos no es un hecho aislado. Al respecto explicó: “Este comisario viene acumulando denuncias desde hace dos años, que es el tiempo que lleva en el pueblo. La gente lo señala por abusos de autoridad, golpizas, ingresos a domicilios sin orden judicial y hasta amenazas a sus propios subordinados”.
De acuerdo a lo dicho por De Langhe, las víctimas son en su mayoría personas carenciadas, lo que agrava la situación: “Muchos no tienen recursos para sostener una denuncia ni medios para trasladarse a los tribunales de Sáenz Peña, que están a 300 kilómetros. Los testigos tienen miedo, y a quienes se animan a hablar los hostigan”.
Desde Clarín reportaron que los relatos que llegan a la oficina de la abogada son preocupantes: vecinos lastimados con dientes rotos, jóvenes golpeados en la plaza, motos incautadas sin justificación y hasta un oficial de la misma comisaría que denunció haber sido echado y amenazado de muerte por el propio jefe policial.
Además, el propio intendente de Taco Pozo, Carlos Antonio Ibáñez, había elevado en reiteradas ocasiones notas alertando sobre la grave situación que sufría la comunidad. De todos modos, el comisario se mantenía en funciones hasta este domingo, cuando finalmente fue apartado tras hacerse público el violento episodio con los médicos.
“No existen motivos. Las causas son armadas después de los hechos. Es un accionar que ya excede la irregularidad administrativa: son conductas tipificadas como delitos en el Código Penal. “Estamos hablando de hechos muy graves. No recuerdo un antecedente semejante en Chaco en los últimos años”, aseguró la letrada.