Este lunes, una mujer de 53 años fue asesinada tras recibir un tiro en el abdomen mientras se encontraba en su casa en la localidad de Beccar, partido de San Isidro. El ataque se habría originado por un ajuste de cuentas.
El atacante le habría reclamado al hijo de la víctima por la compra de un auto con presuntos fallas. Hay un detenido por el crimen mientras que otro implicado se encuentra prófugo.
Este lunes, una mujer de 53 años fue asesinada tras recibir un tiro en el abdomen mientras se encontraba en su casa en la localidad de Beccar, partido de San Isidro. El ataque se habría originado por un ajuste de cuentas.
La víctima fue identificada como Cecilia Andrea Iraola, quien se dedicaba a la venta de joyas y relojes de alta gama. Un hombre fue acusado como actor intelectual y quedó detenido mientras que otro sujeto implicado en la causa se encuentra prófugo.
El hecho ocurrió el lunes 16 de marzo cerca de las 18 horas, cuando la víctima se encontraba en su vivienda en San Isidro. Según informaron fuentes policiales a la Agencia Noticias Argentinas, un hombre se detuvo en la puerta y disparó contra la vivienda. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad, donde se ve a un individuo detenerse en una moto y disparar contra la casa.
Cuando vecinos de la zona ingresaron al domicilio, encontraron cuatro impactos de bala en la puerta principal y otros tres en la ventana. Además, hallaron a la mujer tendida en el suelo del comedor con un disparo en el abdomen. Según constató una médica, la víctima se encontraba sin signos vitales.
La Policía detuvo a Gustavo Arroyo, acusado como autor intelectual del crimen. Según trascendió, Arroyo le reclamaba al hijo de la víctima 10 mil dólares por la compra de un auto BMW que tenía fallas. Esa disputa habría sido el desencadenante del ataque.
El acusado fue detenido en un allanamiento en su casa en el barrio Loma Verde, en Escobar. Al ingresar el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) al domicilio, el imputado se cortó la tobillera electrónica que poseía. En la vivienda, la Policía incautó telefonía celular y demás elementos de interés en la causa.
Por otro lado, un hombre identificado como Pablo Ragni fue señalado como partícipe en el delito al ser el propietario de la moto en la cual el imputado perpetró el hecho. Hasta la fecha, se encuentra prófugo de la Justicia.