ía En una sentencia que marcará precedente judicial, una mujer deberá pagarle 30 millones de pesos a su expareja, un policía de 35 años de La Rioja, por haberlo difamado a través de las redes sociales con el uso de términos como "chizito" y "cornudo".
El vínculo había sido breve, apenas siete meses en 2020, en plena pandemia por el Covid-19. Pero el final de la relación no marcó el cierre de la historia. Según quedó acreditado en la Justicia, la mujer inició una serie de publicaciones en redes sociales contra su exnovio que se extendieron durante años y derivaron en una condena millonaria.
De acuerdo con el expediente, cuyos detalles publicó Clarín, la acusada utilizó Facebook, Instagram y WhatsApp para difundir mensajes en los que lo acusaba de “estafador”, “coimero” y “golpeador de mujeres”.
También creó perfiles falsos para amplificar los posteos y sumó agravios sobre su intimidad y su aspecto físico, con expresiones como “chizito”, “cornudo” y “pito corto”.
Fuera de lo digital, ella se presentó varias veces en la comisaría donde trabajaba el agente y lo insultó desde la puerta, con el objetivo de afectar su desempeño laboral.
Problemas en el trabajo y depresión
El policía, hoy de 35 años, atravesó un cuadro depresivo, estuvo con carpeta psiquiátrica y enfrentó advertencias internas en su lugar de trabajo, donde le exigían resolver la situación. Incluso se abrieron sumarios administrativos que pusieron en riesgo su continuidad y frenaron sus posibilidades de ascenso durante al menos tres años.
Ante ese escenario, el hombre recurrió a los abogados Pablo Arrieta y Celeste Maidana, quienes impulsaron una demanda civil por daños y perjuicios.
Esta semana, la jueza Ana Carolina Courtis, titular de la Sala Unipersonal N° 3 de la Cámara 1° en lo Civil, Comercial y de Minas, dictó sentencia y condenó a la mujer por violencia digital.
El policía difamado y hostigado por su exnovia en redes sociales
El policía difamado y hostigado por su exnovia en redes sociales
Gentileza / Clarín
El monto original reclamado rondaba los $4 millones, pero con la actualización de intereses la cifra asciende a cerca de $30 millones. Además de la indemnización económica, la resolución ordena la publicación de parte de la sentencia en la web del Poder Judicial de La Rioja.
Otro de los castigos obliga a la demandada a replicarla en sus redes sociales, junto con la eliminación de los contenidos difamatorios. En caso de incumplimiento, se fijó una multa diaria de $100.000.
En su fallo, la magistrada remarcó que el entorno digital no está exento de responsabilidad legal y que el daño al honor, la imagen y la intimidad debe repararse conforme al principio de no dañar establecido en la Constitución. La causa también incluyó una denuncia penal por violencia de género presentada por la mujer, que finalmente fue archivada tras considerarse que no tenía sustento.
Para la querella, el caso marca un antecedente relevante en materia de difamación en redes sociales, especialmente por el uso de perfiles falsos.
"Las redes sociales no son tierra de nadie y escrachar sin pruebas tiene sus consecuencias legales", expresó la abogada Maidana sobre el caso.
"La Justicia puso la balanza en igualdad de condiciones, porque acá tanto hombres y mujeres tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones", dijo.