La investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, sumó un nuevo capítulo cargado de tensión judicial y repercusión pública. Durante la audiencia, el principal acusado y padrastro del chico, Michael Kevin González, negó de manera enfática haber ejercido violencia contra el menor y dejó una frase que desató indignación: “Se lo corregía como a cualquier nene”.
Ante el juez, González rechazó todas las acusaciones de maltrato y sostuvo la inocencia tanto propia como de la madre biológica del niño, Mariela Altamirano.
“Jamás hubo maltratos. Somos inocentes”, afirmó González, en declaraciones citadas por el medio local ADN Sur.
Michel Kevin González, el padrastro de Ángel López (4)
Michel Kevin González, el padrastro de Ángel López (4)
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En su descargo, también cuestionó el impacto mediático del caso y aseguró que fueron señalados desde el primer momento: “Nos juzgaron cuando lo llevamos al hospital. Yo quiero que se descubra la verdad”.
Sin embargo, la hipótesis de la fiscalía es diametralmente opuesta.
Los investigadores sostienen que González habría sido quien le provocó los golpes fatales al menor, por lo que quedó imputado por homicidio.
En paralelo, Altamirano fue acusada como coautora de homicidio agravado por el vínculo, bajo el argumento de que no intervino para evitar la agresión ni asistir a su hijo.
Una discusión y el "truco" para ocultar las lesiones de Ángel
El cuadro probatorio que presentó la fiscalía suma elementos que agravan la situación de ambos.
Una vecina, identificada como Arévalo, declaró haber presenciado una fuerte discusión entre la pareja semanas antes del hecho. Según su testimonio, la mujer corría por la calle pidiendo ayuda y gritaba: “Vos también le pegás a mi hijo”. Esa misma testigo aseguró que al niño le hacían usar una máscara de Spider-Man para ocultar lesiones en el rostro.
Ángel López
Mariela Altamirano, mamá biológica de Ángel López, y Michel González, pareja de la mujer.
Otro testimonio clave fue el de Roberto Maidana, excuñado de Altamirano, quien también relató presuntos episodios de violencia y castigos físicos. A esto se suma una línea de investigación especialmente sensible: la supuesta quema de ropa del menor tras su muerte, prendas que podrían haber tenido rastros de sangre.
El cuadro médico refuerza la hipótesis de una agresión sostenida en el tiempo. Es que el informe forense determinó que Ángel presentaba más de 20 golpes en la cabeza, además de un edema cerebral hemorrágico generalizado, lesiones que derivaron en su muerte.
Un pedido para su estadía en prisión
En ese contexto, otro elemento generó fuerte rechazo social: el pedido que González habría transmitido a sus defensores sobre sus condiciones de detención. Según trascendió, solicitó estar alojado en un lugar con luz natural y baño en óptimas condiciones, una exigencia que cobró notoriedad por el contraste con la gravedad del caso.
Tras la audiencia, el acusado fue trasladado a una alcaldía, luego de haber permanecido detenido en la Comisaría Seccional General Mosconi, en la zona de Kilómetro 3.
Un oscuro antecedente del padrastro de Ángel
El historial de Michel Kevin González en Ushuaia, ciudad en la que vivió en 2019, añadió una capa de indignación al caso actual de Ángel.
Durante su residencia en el barrio Las Raíces, González fue objeto de reiteradas denuncias por parte de vecinos y protectoras de animales. Las acusaciones señalaban ataques de sus perros pitbull a otras mascotas y el posible funcionamiento de un criadero clandestino bajo condiciones de maltrato.
Pese a la gravedad de los testimonios recogidos por el medio Info Fueguina, la Justicia provincial dictó su sobreseimiento en junio de 2020.
Aunque aquel expediente se consideró cerrado, hoy cobra una relevancia inesperada: los investigadores han incorporado estos antecedentes al perfil del imputado, subrayando un patrón de conducta que genera un profundo impacto social tras la trágica muerte de Ángel.