La médica Mariana Flichman declaró este jueves como testigo en el juicio por la muerte de Diego Maradona. La profesional afirmó ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro que la internación domiciliaria del exfutbolista “no era una opción segura”.
Flichman explicó que la posibilidad de trasladar a Maradona a una vivienda generaba preocupación entre las autoridades médicas de la Clínica Olivos.
Qué declaró la médica en el juicio por Maradona
Flichman, gerenta de Riesgo y Calidad Médica de Swiss Medical, relató que recibió un llamado de Pablo Dimitroff, exdirector de la Clínica Olivos, para analizar la situación vinculada al alta médica del exjugador.
“Me llamó Dimitroff para compartirme una situación que se estaba viviendo con respecto al egreso de Maradona. La familia estaba pensando en llevarlo a un domicilio, pero a los médicos no les parecía una opción segura”, declaró.
La testigo aclaró además que ni ella ni Dimitroff participaron directamente del tratamiento clínico del exfutbolista.
El rol de Leopoldo Luque y Agustina Cosachov
Durante su exposición, Flichman señaló que el equipo tratante estaba encabezado por Leopoldo Luque, médico personal de Maradona, y la psiquiatra Agustina Cosachov. “Nosotros no conocíamos ni intervenimos en el estado clínico. Solo tomamos la reseña clínica que nos transmitió el equipo tratante”, sostuvo ante los jueces.
La médica también presentó el acta de externación de la Clínica Olivos, documento que fue firmado por Gianinna Maradona, Jana Maradona, Luque, Cosachov y Dimitroff.
Según explicó la testigo, en ese documento quedó asentada la postura médica impulsada por Cosachov: continuar el tratamiento en una clínica especializada. Sin embargo, esa alternativa finalmente no prosperó.
“Esta propuesta no fue aceptada por la familia”, indicaron las autoridades médicas en el acta presentada durante la audiencia. Frente a esa decisión, se optó por realizar un “seguimiento domiciliario”, modalidad bajo la cual Maradona permaneció hasta su fallecimiento.