Jana Maradona protagonizó este martes una de las jornadas más conmovedoras y determinantes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, donde la joven brindó un testimonio de cuatro horas en el que alternó entre el llanto y la indignación al recordar las últimas semanas de vida de su padre.
En su declaración ante los jueces del Tribunal en lo Criminal N°7 de San Isidro, aportó datos hasta ahora desconocidos que complican la situación procesal de Leopoldo Luque, al detallar la insistencia del médico por hacerse cargo de la salud del exfutbolista.
Uno de los puntos centrales de su testimonio fue la reunión en la Clínica Olivos donde se definió el destino de Diego tras su cirugía de cabeza. Según Jana, las autoridades del hospital propusieron trasladarlo a un centro de rehabilitación motriz, una opción que la familia estaba dispuesta a evaluar.
Sin embargo, Leopoldo Luque convenció a las hijas de que esa alternativa era "demencial" y que la mejor opción era una internación domiciliaria, alegando que el Diez no querría estar en una clínica y que el centro de rehabilitación solo buscaría promocionarse con su imagen. “Nos dijo que teníamos una sola bala y la teníamos que usar bien”, recordó Jana ante el tribunal.
La hija del astro también reveló las tensiones internas durante ese periodo. Mientras ella inicialmente defendía a Luque por su aparente dedicación y afecto hacia su padre, su hermana Dalma manifestaba una profunda desconfianza. Jana relató un momento clave en el que Dalma le pidió a Luque que diera un paso al costado si no estaba a la altura de las circunstancias, a lo que el médico respondió reafirmando su posición: “Yo soy neurocirujano, pero me puedo ocupar, solo necesito apoyo”.
Juicio por la muerte de Maradona
El neurocirujano Leopoldo Luque en la reanudación del juicio por la muerte de Maradona
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Con el paso del tiempo, Jana admitió que su percepción cambió drásticamente: “Yo creí que Luque era honesto, pero parece, según los chats que vimos hoy, que yo era una pelotuda que confió”.
“El cuidado de la salud de mi papá se dividía en anillos: el núcleo era Luque, Cosachov y Díaz; el segundo anillo era Swiss Medical y los enfermeros”, describió Jana. Fue precisamente el psicólogo Díaz quien, según Jana, les pidió a las hijas que le dieran "espacio" al paciente, motivo por el cual ella no había visitado a su padre en la casa de Tigre durante la semana previa a su fallecimiento.
Finalmente, Jana recordó con dolor el mediodía del 25 de noviembre de 2020. Se enteró de que algo andaba mal a través de un mensaje de condolencias del padre de una amiga y, posteriormente, por un mensaje de su primo Johny indicando que Diego había entrado en paro. Escuchó la noticia definitiva de la muerte de su padre por la radio del auto mientras llegaba a la casa de Tigre.
Al entrar a la habitación y encontrarse con los médicos, estos le dijeron que habían hecho lo mejor posible pero que su padre no resistió, a lo que ella concluyó hoy con amargura: “No sé qué es lo que no resistió”.