Un control preventivo de rutina en Godoy Cruz derivó este sábado por la tarde en un importante procedimiento policial. Siete personas quedaron a disposición de la Justicia luego de ser sorprendidas regresando de una presunta práctica de tiro en una zona totalmente prohibida y no habilitada para ese fin.
El hecho comenzó a registrarse cerca de las 17.40 en las inmediaciones del asentamiento Piedras Blancas, un sector del piedemonte mendocino que suele ser monitoreado de cerca por las fuerzas de seguridad. En ese momento, efectivos de la Unidad de Acción Preventiva (UAP) que patrullaban la zona divisaron una camioneta con dos ocupantes en el sector conocido como la ripiera Macola.
Al proceder a entrevistarlos, los sujetos manifestaron de manera espontánea que venían de realizar prácticas de disparo. Sin embargo, la situación pasó a mayores cuando el personal policial advirtió a simple vista que en el interior del vehículo trasladaban armas de fuego.
Despliegue de un operativo cerrojo
Ante el hallazgo y la sospecha de que hubiese más implicados, los uniformados activaron rápidamente un operativo preventivo de control sobre la calle Soler, a la altura de Cantero. El objetivo era claro: interceptar e identificar a otros rodados que también venían circulando desde el mismo predio de la ripiera.
El procedimiento en la zona fue exhaustivo y dio resultados inmediatos. En total, las autoridades controlaron diez vehículos y constataron que en varios de ellos se transportaba un peligroso arsenal que incluía armamento moderno, cargadores y abundante munición.
Nueve pistolas y una carabina con silenciador
El saldo del secuestro de la UAP impresiona por el poder de fuego de los elementos incautados. Los efectivos policiales lograron sacar de la calle un total de diez armas de fuego:
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Nueve pistolas calibre 9 milímetros de diversas marcas.
Una carabina calibre 22, la cual llamativamente estaba equipada con mira telescópica y un supresor de sonido (silenciador).
Además, desde el Ministerio de Seguridad detallaron que varias de las armas de puño contaban con accesorios tácticos de última generación, tales como linternas acopladas y miras holográficas. En el mismo operativo se incautaron 20 cargadores y más de 200 cartuchos de distintos calibres listos para ser utilizados.
Por directivas de la Oficina Fiscal de Godoy Cruz, el armamento pesado fue secuestrado para las pericias correspondientes y se dispuso la inmediata aprehensión de siete personas (seis hombres y una mujer), quienes quedaron bajo investigación para determinar la procedencia de las armas y la legalidad de su tenencia.