Una niña de 11 años sufrió un traumatismo encéfalo craneano grave luego de ser atropellada por una camioneta en Tupungato. La conductora del vehículo, una joven de 23 años, fue sometida a un test de alcoholemia que arrojó 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre, por lo que quedó aprehendida por disposición de la Justicia.
El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 21.45 en la intersección de las calles Mathons y Liniers, en las inmediaciones de la Plaza Departamental, según informó el Ministerio de Seguridad.
Cómo ocurrió el accidente
De acuerdo con las primeras actuaciones, la menor caminaba por la zona cuando fue embestida por una Ford Ranger que realizaba una maniobra de marcha atrás.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, la conductora ya no se encontraba junto al vehículo. Minutos más tarde fue localizada en las inmediaciones, donde permanecía resguardada debido a que familiares de la víctima intentaban agredirla.
Tras el impacto, la niña recibió asistencia médica y fue derivada al Hospital Notti, donde los profesionales le diagnosticaron un traumatismo encéfalo craneano grave. Por disposición del ayudante fiscal de turno, se realizaron las pericias correspondientes y se ordenó el secuestro de la camioneta involucrada en el siniestro.
La conductora dio positivo en el test de alcoholemia
Como parte de las medidas dispuestas por la Fiscalía, y reportadas por el medio local El Cuco Digital, la conductora fue sometida a un dosaje de alcohol, cuyo resultado fue de 1,49 g/l de alcohol en sangre.
Ante esa situación, la joven quedó aprehendida y a disposición de la Oficina Fiscal, mientras continúa la investigación para determinar las circunstancias del hecho. En el procedimiento trabajaron efectivos de la Comisaría 20, personal de Policía Científica e Investigaciones.