Una noche de extrema tensión y dramatismo se vivió este miércoles en Las Heras, luego de que un voraz incendio consumiera por completo una vivienda familiar. Afortunadamente, y a pesar de la velocidad del fuego que redujo la propiedad a cenizas, no se lamentaron víctimas fatales ni heridos de gravedad.
El siniestro se desató durante las últimas horas de la noche en una casa ubicada en el barrio Zoen. Según indicaron las primeras informaciones policiales y de bomberos, el foco ígneo se habría originado de manera accidental a partir del mal funcionamiento o descuido con una estufa.
Debido a la presencia de materiales de fácil combustión, las llamas se propagaron con una rapidez asombrosa por toda la estructura de la vivienda. La densa columna de humo y el calor extremo alertaron de inmediato a los vecinos de la cuadra, quienes llamaron con urgencia a la línea de emergencias.
Rápida evacuación y despliegue de bomberos
La clave para que el hecho no terminara en una tragedia mayor fue la velocidad de reacción de las víctimas. Los ocupantes de la vivienda lograron advertir el peligro a tiempo y evacuaron la propiedad por sus propios medios antes de quedar atrapados por el humo y el fuego, saliendo a la vereda prácticamente con lo puesto.
Ante la magnitud del incendio, se montó un importante operativo de contingencia en el que trabajaron de manera coordinada los efectivos de Bomberos del Cuartel Central de la Policía de Mendoza, junto al apoyo de los cuerpos de Bomberos Voluntarios de Las Heras y de Capital. Los rescatistas desplegaron varias líneas de mangueras y, tras un intenso trabajo que se extendió por varios minutos, lograron controlar el siniestro y evitar que las llamas se extendieran a las casas colindantes. Sin embargo, pese al esfuerzo de los uniformados, las pérdidas materiales dentro del inmueble afectado fueron totales.
Una menor asistida
Con el perímetro ya controlado por los bomberos y el personal policial, los profesionales del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) debieron intervenir en el lugar para asistir a los damnificados.
Allí se constató que no había personas con quemaduras ni síntomas graves de inhalación de monóxido de carbono, pero una adolescente del grupo familiar debió recibir asistencia médica inmediata tras sufrir una fuerte crisis de nervios y descompensación debido al shock de ver perder su hogar. Para una mejor atención y control, los médicos dispusieron su traslado a un centro asistencial de la zona, donde quedó en observación.