1 de enero de 2026 - 11:45

Estaba ebrio, se metió a separar una pelea familiar y terminó apuñalado

Quiso calmar una pelea familiar en pleno clima de fin de año y terminó apuñalado. El violento episodio ocurrió en el barrio Ramonof, cuando la madrugada todavía arrastraba restos de alcohol y discusiones viejas.

El año viejo ya se fue y el nuevo recién llega, pero algunos enconos familiares persisten, como ocurre siempre y en casi todos lados. En Palmira, cuando la madrugada del miércoles apenas pasaba las dos y media, el silencio típico de las calles después de los brindis fue quebrado por gritos, reproches y una discusión que fue subiendo de tono hasta volverse incontrolable.

Ocurrió en el barrio Ramonof, donde una pelea familiar —una de esas que suelen reavivarse en las noches largas de fin de año— terminó con un hombre gravemente herido. Según la información oficial, la discusión comenzó entre un hombre y el hijo de su mujer, que no es hijo propio, un muchacho de 18 años. Lo que empezó como un cruce verbal pronto derivó en una riña.

En medio del forcejeo apareció un vecino, de 36 años. No era parte del conflicto. No tenía cuentas que saldar ni reproches acumulados, pero si unas cuantas copas encima. Solo intentó hacer lo que muchas veces se hace en estas fechas: separar, calmar, evitar que la pelea pase a mayores. Pero la violencia no siempre distingue intenciones.

Durante el tumulto, el joven habría sacado un cuchillo y atacado al vecino, asestándole una puñalada en la región lumbar. Luego, se dio a la fuga a pie, perdiéndose entre las calles del barrio mientras el herido quedaba tendido, con la madrugada festiva ya definitivamente rota.

La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Perrupato, donde la médica de guardia diagnosticó una herida de arma blanca en la zona lumbar y un cuadro de intoxicación alcohólica, un dato que vuelve a aparecer como telón de fondo en muchos episodios violentos de estas fechas. Allí el paciente quedó internado, en observación.

La causa fue caratulada como averiguación lesiones graves con arma blanca y quedó bajo la intervención de la Comisaría 28°, con actuaciones a cargo de la Oficina Fiscal de San Martín, que trabaja para reconstruir lo sucedido y avanzar con las medidas judiciales correspondientes.

Mientras tanto, en Palmira, el barrio amaneció con la resaca habitual de las fiestas: botellas vacías, calles tranquilas y la preparación de los nuevos brindis del mediodía del primer día del año.

LAS MAS LEIDAS