La Justicia Federal elevó a juicio una investigación por lavado de activos de una organización dedicada al narcotráfico, liderada por Nelson “Chirola” Pizarro Quintero (56), quien se encuentra detenido tras ser condenado por ingresar a Mendoza casi 50 kilos de cocaína en 2019.
En los últimos días Fernando Alcaraz, Fiscal Federal a cargo del Área de Transición de la Unidad Fiscal Mendoza elevó el expediente por lavado de dinero que tiene como imputados no sólo al Chirola Pizarro -condenado a 8 años y 6 meses de prisión- sino también a Edgardo Daniel Sánchez, Aguilera (52) -condenado a 6 años de cárcel-, además de las hijas de este último: Camila Luciana Sánchez Vila, Natalia Agustina Sánchez Vila y Florencia Sofía Sánchez Vila.
La elevación a juicio ha sido apelada por Sergio Carreño, abogado defensor de Nelson Pizarro, por lo que la medida no se encuentra firme todavía, por lo que se realizará una audiencia cuando termine la actual feria judicial.
Según la acusación fiscal, Pizarro, Sánchez y sus tres hijas, desde 2011 hasta el mes de agosto del año 2019, habrían puesto en circulación el dinero proveniente del tráfico de estupefacientes, consiguiendo otorgar apariencia de licitud al dinero de origen ilegítimo a través de la comprar de cinco automotores, dos inmuebles y la adquisición de 10.500 dólares.
Se trata de un BMW 315 modelo 116I que Chirola utilizó para la ejecución de una maniobra de tráfico de estupefacientes por el cual fue condenado.
Un Citroën C4 modelo 2008 comprado por Pizarro en 2016 y que fue secuestrado en el Camping Los Tilos, de Guaymallén, lugar que era administrado por el imputado.
Además, en 2017 Pizarro compró USD 2.500 en Puerto Iguazú, Provincia de Misiones, lo que le permitió blanquear esa suma. Y, ese mismo año en las cajas del del sector ruleta americana del Casino de Buenos Aires logró obtener una suma de USD 8.000.
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Por su parte, Sánchez Aguilera, por intermedio de las hijas, habría logrado adquirir dos inmuebles ubicados en Colonia Molina de Guaymallén y tres autos: en 2016, un Gol Trend Okm.; una camioneta Toyota Hilux 4x2 y un Peugeot 208 Feline 1.6. Todos los vehículos están a nombre de las acusadas, pero con una autorización de conducción a favor de padre.
Según el fiscal el dinero con el que se adquirieron estos bienes sería de origen delictivo ya que contaba con actividades lícitas registradas que les reportasen los ingresos suficientes que justifiquen las operaciones ni fondos registrados.
La hipótesis de la fiscalía es que ese dinero provino del trafico de drogas, algo que quedó claro, en las condenas recibidas por el clan en agosto de 2022.
Condenas por tráfico de cocaína
En ese juicio además de Pizarro y Sánchez fueron condenados por el Tribunal Oral Federal N° 1: Claudio Marcelo Olivera Ruarte (42) a 6 años de prisión y Alejandro Daniel González Dielli (58) a 3 años y 6 meses.
También recibieron penas los salteños Luis Wilmer Zalazar Acosta (49), y Ernesto guerrero Heimer (51), 8 años y 6 meses, para cada uno.
Además, el tribunal ordenó el decomiso de tres vehículos: un BMW, un Toyota y una VW Saveiro, que se usó para ingresar la droga a la provincia.
Esa fue la segunda vez que Pizarro enfrentó un juicio por narcotráfico: en 2014 fue condenado a 6 años de cárcel por 255 kilos de marihuana.
Según la investigación del segundo debate, el 7 de agosto del 2019 los acusados intervinieron en el transporte y la tenencia con fines de comercialización de un total de 47,704 kilogramos de cocaína compactada que se encontraba distribuida en 43 ladrillos y 6 medios ladrillos, envueltos en papel metalizado y goma, y que estaban ocultos en el interior de una especie de doble fondo de una camioneta Saveiro color negro.
La investigación realizada por la Policía de Mendoza y las escuchas telefónicas determinaron que la organización se reuniría el 5 de agosto del 2019 en Córdoba para concretar la operación y el traslado de estupefacientes hasta Mendoza. En efecto, ese día Pizarro, Olivera, Sánchez y González se reunieron con Zalazar, uno de los proveedores del estupefaciente, para concretar la transacción.
Dos días después, personal de la División Robos y Hurtos fijó un puesto de control en el Arco Desaguadero e interceptaron primero a un Toyota Avensis en el que viajaban Pizarro, Sánchez y González, quienes fueron detenidos y se logró el secuestro de los teléfonos que los tres usaban habitualmente.
Luego ingresó a Mendoza por el mismo lugar la camioneta Volkswagen Saveiro, conducida por Olivera a quien se le secuestró su teléfono y se procedió inspeccionar el vehículo, encontrándose la droga: 47,316 kilogramos de cocaína.
Tras las detenciones, se pudo determinar por policías que estaban en San Luis, que el tercer vehículo que usaba la banda, un BMW 315, también negro, había cambiado la ruta e ingresaba a Mendoza, tras pasar por San Juan, por El Encon. Cerca de las 4, se detuvo en Lavalle al auto en el que viajaban Zalazar y Guerrero a quienes se secuestró los teléfonos y el dinero que tenían.