Durante la última temporada de vacaciones, el personal de la Policía de Seguridad Aeroporturia (PSA) logró identificar y detener a varios pasajeros que cometían hurtos en los locales del Free Shop de Aeroparque.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desbarató una serie de hurtos en los locales de la zona comercial del Aeroparque Jorge Newbery.
Durante la última temporada de vacaciones, el personal de la Policía de Seguridad Aeroporturia (PSA) logró identificar y detener a varios pasajeros que cometían hurtos en los locales del Free Shop de Aeroparque.
Lo que llamó la atención de las autoridades no fue solo la frecuencia de los hechos, sino el perfil socioeconómico de los delincuentes: personas de clase media-alta con ingresos mensuales que, en algunos casos, llegan casi a los diez millones de pesos.
Bajo un modus operandi basado en el camuflaje y el descuido, estos sujetos aprovechaban el flujo masivo de turistas para pasar desapercibidos.
Vestidos como pasajeros de gran poder adquisitivo, seleccionaban objetos pequeños pero de alto valor, como anteojos de sol de primera marca, maquillajes y perfumes, para luego ocultarlos entre sus bolsos o prendas y dirigirse a las puertas de embarque.
El perfil de los imputados revela una realidad sorprendente, donde profesionales con cargos estables y altos ingresos deciden arriesgar su libertad por productos de lujo.
El primer caso es de un técnico químico. Se trata de un hombre de 50 años que gana $8.000.000 por mes y fue detenido antes de embarcar hacia Córdoba tras sustraer lentes de primera marca del local ShopGallery.
Otro de los perfiles que sorprendió fue el de una jubilada extranjera: se trata de una ciudadana española de 72 años, con una jubilación de 1900 euros, robó anteojos Dolce&Gabbana y fue interceptada recién al aterrizar en su destino, la ciudad de Iguazú.
Entre los casos registrados también figuran una odontóloga de 62 años, residente de Belgrano, y una vendedora que intentó sustraer "testers" de sombras y delineadores de ojos.
A pesar de sus intentos por evadir la seguridad, el sistema de monitoreo de la PSA y las cámaras de los comercios registraron cada movimiento, permitiendo la detención estratégica de los sospechosos apenas minutos antes de subir al avión.
Dado que estos delitos se encuadran bajo la figura de hurto simple, el juez interviniente ha aplicado la solución legal de reparación integral. Esto permite que los involucrados recuperen su libertad tras pactar un acuerdo conciliatorio con la empresa damnificada, el cual suele consistir en la devolución del objeto y el depósito judicial de sumas que oscilan entre los $170.000 y $200.000.