Una oficial de la Policía de Mendoza fue hallada maniatada y con golpes durante la madrugada de este jueves en el distrito de Los Barriales, en Junín. Aunque en un primer momento el hecho fue caratulado como un robo agravado, la propia víctima sostuvo más tarde que el hecho está vinculado a un conflicto personal.
El episodio comenzó a tomar forma cerca de las 00.50, cuando personal de la División Canes que realizaba un rastrillaje en la zona de calle Chileno Herrera, en el distrito de La Colonia, encontró un auto Chevrolet Aveo blanco detenido al costado del camino.
El vehículo estaba orientado en sentido sur-norte y, a simple vista, no presentaba faltantes evidentes. Sin embargo, al observar el interior los efectivos advirtieron la presencia de un uniforme policial sobre el asiento del acompañante, lo que encendió las alertas sobre el paradero de la conductora.
Mientras personal de Investigaciones, Policía Científica y la Unidad Especial de Patrullaje trabajaban en el lugar donde fue hallado el vehículo, alrededor de las 2.20 ingresó una llamada al Centro Estratégico de Operaciones (CEO).
Un ciudadano informó que se encontraba asistiendo a una mujer desorientada dentro de una bodega ubicada sobre Ruta Provincial 60, en el distrito de Los Barriales.
Al llegar al lugar, efectivos policiales constataron que se trataba de la propietaria del auto encontrado previamente. Era una mujer de 34 años, oficial de la Policía de Mendoza con domicilio en Junín.
La víctima había sido encontrada por trabajadores de una bodega, quienes la vieron caminar a la vera de la ruta en evidente estado de desesperación. Según el relato de los testigos, la mujer avanzaba a pie de este a oeste por la intersección de Ruta 60 y calle Cura.
Cuando el personal de la empresa se acercó para asistirla advirtió que tenía las manos atadas con alambre. Ante la situación, fue resguardada dentro de las instalaciones de la bodega mientras se daba aviso a las autoridades.
Al arribo de sus colegas, la mujer se encontraba en un profundo estado de shock emocional. En un primer momento manifestó no haber sufrido lesiones de gravedad, aunque luego se constataron policontusiones y una crisis nerviosa aguda.
Por esa razón fue trasladada al Hospital Perrupato, donde recibió atención médica.
Inicialmente el hecho fue caratulado como averiguación por robo agravado, ya que el vehículo de la víctima había sido sustraído. Sin embargo, con las primeras declaraciones de la víctima surgió una línea investigativa diferente.
De acuerdo con lo manifestado por la propia denunciante, el episodio no habría tenido como objetivo el robo. Según su versión, todo estaría vinculado a un conflicto personal previo. La mujer mantiene una disputa con la expareja de su actual novio, a quien señaló como posible responsable del ataque.
El contexto se vuelve aún más complejo debido a que su actual pareja, también integrante de la fuerza policial, se encuentra actualmente detenido en el marco de una causa por violencia de género.
Por ese motivo, los investigadores analizan ahora si el hecho podría estar relacionado con ese entramado de conflictos personales y no con un delito común.
Hasta el momento no hay personas detenidas y la investigación continúa para determinar con precisión cómo se produjo el episodio y quiénes participaron en el ataque.