A una semana del trágico derrumbe del Hotel Dubrovnik en Villa Gesell, bomberos que trabajan en el lugar encontraron otro cuerpo y ya son cuatro las víctimas fatales.
A una semana del trágico derrumbe del Hotel Dubrovnik en Villa Gesell, bomberos que trabajan en el lugar encontraron otro cuerpo y ya son cuatro las víctimas fatales.
Se trata del carpintero Fabián Javier Gutiérrez, quien, previo al desmoronamiento del alojamiento, había mandado un audio donde advertía la peligrosidad de las obras llevadas a cabo en dicho edificio.
De esta manera continúan los trabajos de los Bomberos para encontrar a Dana Desimone, Mariano Troiano, Ezequiel Matu y Matías Chapsman, las restantes cuatro personas aún desaparecidas.

Previo a Gutiérrez, los otros tres fallecidos identificados eran: Federico Ciocchini, de 89 años; María Rosa Stefanic, esposa de Ciocchini y exdueña del hotel; y Nahuel Stefanic, sobrino de “Rosita”.
En el lugar del desastre trabajan 300 rescatistas y se usa una grúa tipo pluma para la remoción de escombros de gran tamaño, capaz de levantar trozos de cuatro toneladas a la vez. Se desplegaron, además, drones, un helicóptero y perros de la brigada K9.
Para asegurar el bienestar de los bomberos y rescatistas, la ciudad puso a disposición el Polideportivo Municipal y el Centro Cultural Pipach, así como hoteles, clubes y otros establecimientos que fueron cedidos en forma gratuita. Además, vecinos y vecinas de Villa Gesell ofrecieron sus hogares para alojar a los bomberos, demostrando gran solidaridad ante la tragedia.
Diego Escoda, el fiscal general a cargo, confirmó el arresto de tres obreros y un capataz que se encontraban ocupando un departamento en la parte baja del Hotel Dubrovnik. Ellos, acusados de “ estrago culposo seguido de muerte”, eran los encargados de ejecutar la obra que se estaba llevando a cabo en el lugar.
El Código Penal para este delito prevé una pena de un mes a un año de prisión y en caso de que esté “seguido de muerte” la pena máxima se eleva a cinco años.