Entre ellos figuraban:
- el título del automotor;
- la cédula verde;
- un acta extrapoder de autorización para conducir y realizar trámites, fechada el 27 de enero de 2025;
- un seguro vigente;
- comprobantes del plan de pagos de ATM.
Con esa documentación, el vehículo fue entregado oficialmente el 19 de junio pasado.
Hoy, buena parte de esos papeles están bajo sospecha.
Las dudas sobre la documentación
La investigación comenzó a profundizarse cuando surgieron cuestionamientos sobre el instrumento notarial utilizado para autorizar el retiro del vehículo.
Según trascendió durante las primeras horas del caso, la escribana interviniente habría advertido que parte de la documentación presentada podría haber sido adulterada y que nunca habría autorizado determinadas facultades que aparecen reflejadas en el expediente.
Frente a esa situación, la Justicia solicitó la intervención de la Oficina de Inspección Notarial para revisar toda la actuación vinculada al poder presentado y verificar la autenticidad de los documentos utilizados.
Mientras tanto, el Chevrolet Corsa volvió a quedar bajo custodia judicial, ya que constituye una prueba central dentro de la investigación penal.
La familia del antiguo propietario reavivó la polémica
Otro elemento que incrementó la repercusión pública fue la aparición de los hijos del propietario original del automóvil.
La familia sostuvo públicamente que el vehículo nunca debió haber salido de la playa de secuestros y reclamó explicaciones acerca del procedimiento mediante el cual fue entregado.
Ese planteo volvió a poner el foco sobre los mecanismos de control existentes para liberar vehículos secuestrados y sobre la cadena de responsabilidades administrativas que permitió que el rodado regresara a circulación.
El nombre de Pablo Núñez y un giro inesperado
En un primer momento, toda la documentación señalaba a Pablo Antonio Núñez como la persona que había realizado los trámites correspondientes para retirar el automóvil.
Sin embargo, esa situación cambió drásticamente cuando el propio Núñez se presentó ante la Justicia para denunciar que alguien habría utilizado su identidad.
Según informó oficialmente el Ministerio Público Fiscal, el hombre manifestó que otra persona condujo el vehículo accidentado utilizando un DNI falsificado con su nombre y apellido.
Además, recordó un episodio anterior que podría estar relacionado con la investigación.
Un antecedente que podría ser clave
La esposa de Núñez, Natalia Maturano, explicó públicamente que la familia ya había atravesado una situación similar durante 2025.
Según relató, una empresa de alquiler de vehículos les reclamó la devolución de un automóvil que supuestamente había sido rentado por su marido.
Cuando analizaron la documentación y las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, descubrieron que quien aparecía utilizando el documento era otra persona.
Ese episodio dio origen a una denuncia penal radicada en la Fiscalía de San Martín.
Ahora, frente a la aparición del mismo nombre en el caso del Chevrolet Corsa, la familia volvió a presentarse ante la Justicia para aportar fotografías, registros de video y otros elementos que, sostienen, demostrarían que detrás de ambos hechos actuaría la misma persona.
La intención de Núñez es despegarse completamente de la maniobra investigada y acreditar que tanto su identidad como su documentación fueron utilizadas por un tercero.
La investigación se divide en dos expedientes
El Ministerio Público Fiscal confirmó que actualmente existen dos investigaciones diferentes.
La primera continúa en la Unidad Fiscal de Tránsito y analiza exclusivamente las consecuencias del choque ocurrido en el Acceso Sur.
Allí se investigan las lesiones sufridas por el conductor y la infracción derivada de la alcoholemia positiva registrada en el lugar del accidente. Desde la Fiscalía indicaron que esa causa podría archivarse, ya que el único lesionado fue el propio responsable del siniestro, circunstancia que impediría configurar un delito penal.
La segunda investigación es considerablemente más compleja.
Inicialmente se abrió para determinar si existieron falsificaciones en el acta extrapoder utilizada durante el retiro del vehículo y si hubo una sustitución de identidad.
Sin embargo, tras las primeras medidas probatorias y la denuncia presentada por Pablo Núñez, el expediente fue remitido este miércoles a la Unidad Fiscal de Delitos Económicos.
Allí será investigado como una presunta estafa genérica.
La causa quedó a cargo de la fiscal Mariana Pedot y permanecerá bajo secreto mientras continúan produciéndose pruebas, entre ellas declaraciones testimoniales, pedidos de informes y distintas pericias documentales.
También descartaron que el auto proviniera de un remate
En medio de la difusión del caso comenzaron a circular versiones que vinculaban el origen del vehículo con una supuesta subasta pública.
Esa posibilidad fue descartada por la martillera pública María Manucha, encargada de los remates oficiales de la Ciudad de Mendoza.
La profesional explicó que el procedimiento utilizado en una subasta judicial es completamente diferente.
Indicó que quien adquiere un vehículo en un remate obtiene sus derechos mediante un acta de adjudicación, tras lo cual se realizan las verificaciones y la transferencia ordenadas judicialmente.
Por ese motivo, sostuvo que un automóvil subastado no puede ser retirado simplemente mediante un poder otorgado por un tercero y aclaró que el caso investigado no guarda ninguna relación con los mecanismos habituales utilizados en los remates oficiales.
Una investigación abierta y numerosas preguntas
Mientras el expediente cambia de fiscalía y suma nuevas líneas investigativas, todavía quedan numerosas incógnitas por resolver.
Los investigadores deberán determinar si efectivamente existió una organización dedicada a utilizar identidades ajenas para realizar distintos trámites; si la documentación presentada para retirar el vehículo fue falsificada; quién concretó realmente el retiro del Corsa de la playa oficial; cómo superó los controles administrativos y cuál fue el recorrido del automóvil hasta terminar involucrado en el accidente del jueves.
Por ahora, la única certeza es que un choque que en principio parecía un simple hecho vial terminó exponiendo una trama mucho más compleja, en la que confluyen documentos cuestionados, posibles maniobras de fraude, denuncias por usurpación de identidad y un procedimiento administrativo que hoy se encuentra bajo la lupa de la Justicia.