El Juzgado Penal Colegiado N° 1 de Mendoza condenó a la arquitecta que, contradiciendo una orden de la Justicia de Familia, se llevó a su hijo de 8 años, durante 20 días a Buenos Aires, donde fue detenida.
La jueza María Belén Renna fijo la pena por el delito de impedimento de contacto y desobediencia a la autoridad. cerrando un juicio que duró 4 meses.
El Juzgado Penal Colegiado N° 1 de Mendoza condenó a la arquitecta que, contradiciendo una orden de la Justicia de Familia, se llevó a su hijo de 8 años, durante 20 días a Buenos Aires, donde fue detenida.
Este mediodía, la jueza María Belén Renna impuso a C. L. –su identidad no se publica para no revictimizar al hijo- una pena de 3 años de prisión de cumplimiento efecto, ya que la mujer se encontraba detenida desde que fuera imputada, por los delitos de impedimento de contacto y desobediencia a la autoridad.
La arquitecta atravesó un largo juicio que duró 4 meses, acusada de “sustracción de menores”, delito que tiene penas que van de los 5 a los 15 años de prisión. También estaba imputada por desobediencia judicial.
Por lo pronto, la arquitecta seguirá detenida. Su defensor, Andrés Ramos solicitó el cese de prisión y la libertad condicional, pero la Fiscalía se opuso. En una audiencia posterior se decidirá su se le otorga el beneficio de la libertad, tras la presentación de un informe y la constatación de domicilio.
La semana pasada, durante los alegatos el fiscal de Delitos no Especializados Gabriel Blanco había solicitado la tribunal una pena de 7 años y 6 meses de prisión.
En tanto que el abogado Andrés Ramos, defensor de la arquitecta, solicitó al momento de alegar que su clienta fuera absuelta lisa y llanamente.
El caso apareció en los medios el 25 de mayo de 2023, cuando el menor que había desaparecido el 5 de mayo en Mendoza fue encontrado por la Policía en un hotel de Tigre, provincia de Buenos Aires junto a su madre.
La arquitecta fue detenida y el chico quedó a cargo del equipo del Sistema de Emergencia Social de Tigre y profesionales de la Secretaría de Mujeres Géneros e Infancias, junto a psicólogos y trabajadores Sociales de la Dirección de Niñez y Adolescencia de Tigre, con la supervisión la Dirección de Protección de Derechos de Niños de Mendoza. Luego, ambos volvieron a Mendoza el 2 de mayo pasado.
La desaparición de pequeño tiene detrás un largo camino judicial: el 17 de mayo de 2023, el juez de Familia y Violencia Familiar, Rodolfo Gabriel Díaz, permitió que los medios informaran que el niño había desaparecido junto a su madre el 5 de mayo y que era buscado no sólo por la Policía de Mendoza, sino también por la organización Missing Children.
Según la información suministrada por el Poder Judicial en esa instancia “se solicitó la intervención de la asociación dedicada a la búsqueda de personas Missing Children, en el marco de una investigación que se lleva adelante con el fin de hallarlo y disponer las medias necesarias para su adecuada protección y cumplimiento de sus derechos”.
Tras ser encontrados en Buenos Aires, desde la Secretaria de Información del Poder Judicial, se informó que la madre del niño se lo había llevado desde la escuela de Ciudad donde el niño estudia.
La judicialización del caso es de larga data: cuatro años antes de la sustracción, el padre solicitó un régimen de comunicación tras separarse de su pareja, con la intención de verlo algunos días y fines de semana.
En ese momento la madre denunció que el hombre (y su familia) había abusado del menor. De inmediato se inició una causa penal, una investigación que concluyó cuando el padre fue sobreseído, determinándose así que no hubo abuso.
Durante los cuatro años en que duró ese proceso judicial, padre e hijo dejaron de verse. Pero cuando la causa penal se cerró, el padre volvió a solicitar la revinculación. Y el juez Díaz dio luz verde al pedido, generando dispositivos para que ese reencuentro se hiciera en lugares neutrales, bajo la supervisión de trabajadores sociales.
Este proceso fue obstaculizado por la madre. Se inició luego otro proceso de revinculación y el padre pidió la custodia. El juez, tras entrevistar a testigos –algunos, docentes de chico-, detectó algunas anomalías como faltas a la escuela y falta de cuidados en la higiene por le dio la custodia provisoria al padre. La madre apeló la orden y la cámara de apelaciones le dio la razón al juez. Ante esta situación, la mujer optó por llevarse al pequeño a Buenos Aires.