El Juzgado Penal Colegiado N° 2 ordenó que la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual siga investigando la causa por un presunto abuso sexual que tiene como sospechosas a seis jugadoras de hockey del Club Alemán que fueron denunciadas por una joven deportista que, cuando tenía 16 años, participó de un acto de “bienvenida” al equipo de primera división.
La polémica investigación había sido archivada en mayo de este año, cuando la fiscal María de la Mercedes Moya consideró que la denuncia no configuraba un delito y que las pruebas que recolectó durante la investigación que arrancó en 2023, tampoco alcanzaban para catalogar este particular rito de iniciación deportivo como un abuso sexual.
Este cierre del expediente fue apelado por los abogados de la familia de la joven Lucas Lecour y Francisco Machuca, quienes desde el comienzo sostienen que sí hubo delito.
El lunes pasado la apelación fue resuelta por el juez Diego Flamant, quien se inclinó por la postura de la querella, apartando a la fiscal Moya y ordenando que sea un fiscal subrogante quien vuelva a investigar el caso ocurrido en un baño del club alemán, cuyas autoridades fueron los primeros en llevar el asunto a la justicia.
Según explicaron desde la querella, para el magistrado la figura penal del abuso penal no sólo protege la libertad sexual sino también el respeto al pudor sexual, considerando que los tocamientos y actos de contenido libidinoso atentan contra las víctimas incluso cuando no existe la intencionalidad
“Consideró que un acto es abusivo cuando desde un punto de vista objetivo, la acción puede considerarse impúdica”, indicaron.
Además, el juez consideró el contexto de caso: la adolescente no la pasó bien durante la “bienvenida”, admiraba a las jugadoras de primera y que le habían asegurado que la iba pasar bien.
El magistrado tuvo en cuenta que los elementos utilizados para el presunto abuso –una morcilla, una salchicha, un preservativo y yogurt- fueron colocados en zonas putendas, en posiciones corporales que indican una clara connotación sexual.
“El juez entiende que la denunciante fue reducida a un simple objeto de un acto que se hizo contra su voluntad y de forma abusiva”, explicaron.
Así fue la polémica “bienvenida” a las jóvenes deportistas
Inicialmente los padres de la adolescente presentaron un escrito a las autoridades de club solicitando alguna tipo de sanción para las jugadoras pero inesperadamente, la institución presenta una denuncia penal sobre el polémico acto de iniciación, ocurrido el 20 de abril de 2023 en un baño del club Alemán, cuando el primer equipo femenino estaba jugando un torneo regional y concentraba en las instalaciones que la institución tiene en Las Cañas, Guaymallén.
La denunciante jugaba en ese club desde los 8 años, capitaneando algunos equipos de distintas divisiones inferiores. En ese momento formaba parte de la Quinta y, por sus habilidades, fue convocada para la Primera. Además, era entrenadora de las niñas de la Novena.
Según la denuncia, la velada iniciática arrancó cuando la capitana de la Primera fue a buscar a las menores diciéndoles que todo estaba listo en el baño de la institución. Luego las hicieron formar fila en la puerta y las hicieron pasar de a una. Después, otra jugadora les dijo a las niñas que se desnudaran, quedando sólo con bombachas o bien con las calzas.
Otra adulta les dijo que tenían 30 segundos para ponerse una suerte de "top creativo", que no era otra cosa que cubrirse los senos con papeles u hojas de árboles sujetadas con cinta Scotch. Las órdenes habrían sido dadas por al menos cuatro adultas –algunas profesionales, todas identificadas con sus nombres y apellido- y habrían sido 6 las que participaron del hecho.
En ese momento, una de las adolescentes le dijo a otra jugadora que hicieran lo que quisieran pero " no nos graben", suplicó, algo que finalmente habría ocurrido.
Luego, otras tres jugadoras se encargaron de vendarles los ojos con toallitas femeninas. Repentinamente, una chica que tiene fobia a los peces, sintió olor a atún y comenzó a llorar. Después les ordenaron que se pusieran "en cuatro patas" y fueran hacia otra parte de los baños. Entonces, una mayor dijo: "Ponete en cuatro patas y mordé este hueso; sos un perro", mientras otras hacían comentarios de índole sexual en relación a la posición de las menores, entre risas y comentarios humillantes.
Siempre según la denuncia, una de las jugadoras adultas comenzó a frotarles ají picante en los labios y la denunciante le dijo varias veces que no lo hiciera porque tenía una reacción alérgica. Pero la maniobra siguió, a pesar del llanto de la adolescente, mientras otras le refregaban por el cuerpo una mezcla "asquerosa".
La joven explicó a Los Andes que, en ese momento "yo estaba muy incómoda con la situación. Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que ellas reaccionaran mal si les decía que me quería ir”.
Pero la particular "bienvenida" continuó. "A la cuenta de tres, griten gol, pero con mucha emoción", fue la consigna siguiente. Cuando las chicas lo hicieron, les habrían introducido salchichas en la boca. Una joven cayó al piso y otra cerró la boca, pero igual se les suministraron los embutidos.
Mientras seguían siendo untadas por una sustancia viscosa, una de las presuntas festejantes le introdujo a la denunciante una morcilla entre la calza y bombacha.
Luego vino la etapa de decoloración de pelos, que dejaron como saldo ardor y quemaduras, pero al menos se les permitió sacarse "las vendas". Pero antes, y tras llevarlas a las duchas, una jugadora "de Primera" le dio a probar a la joven una sustancia que ella cree que fue yogur rancio o con ajo. Luego le tiraron ese yogur en el cuerpo y una le arrojó un profiláctico diciéndole que esa sustancia blanca "venía de ahí".
Ya en ese momento, por la humedad, a la joven se le había desprendido el "top creativo" y quedó desnuda de la cintura hacia arriba, "pero a pesar de avisar, siguieron filmando". Por último, las dejaron bañarse.
Al día siguiente una madre escuchó en el baño de un estadio que dos jugadoras comentaban sobre "la bienvenida" diciendo que se les había ido la mano, por lo que el asunto comenzó a comentarse de boca en boca y de teléfono a teléfono.