Club Alemán: imputaron a dos jugadoras de hockey por presunto abuso sexual a una menor
En tanto, otras serán imputadas la semana próxima por el mismo delito: “abuso sexual simple agravado por ser cometido por dos o más personas”. La denunciante tenía 16 años al momento del presunto “rito de iniciación”.
La denunciante dijo que la particular "bienvenida" fue en un baño del Club Alemán. Foto: Los Andes.
Dos de las 10 jugadoras de hockey del club Alemán denunciadas por abuso sexual a una menor que se habría cometido durante un "rito de iniciación", fueron imputadas ayer por la tarde en el Polo Judicial. Otras cuatro deportistas implicadas en el caso serán acusadas formalmente los próximos días, y las restantes fueron citadas por la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual, pero la audiencia se suspendió a pedido de Mariana Silvestri, la defensora oficial que las asiste. Entonces serán imputadas la próxima semana.
Las deportistas fueron imputadas por el delito de “abuso sexual simple agravado por ser cometido por dos o más personas”, según ordenó en marzo pasado el fiscal jefe de la Fiscalía de Delitos Económicos, Alejandro Iturbide, ante la solicitud del fiscal de Delitos Sexuales Mauro Perassi, quien investiga el caso.
El miércoles pasado el abogado Fernando Peñaloza presentó un pedido de nulidad del avoque enviado a sus 6 clientas por el fiscal Perassi, sosteniendo que “es impreciso, no explica el rol que habría tenido cada denunciada, no se explica si son coautoras o partícipes”, explicó el letrado, sintetizando el pedido que realizó y que no ha logrado detener la imputación.
Por otro lado, Peñaloza explicó que también realizó un planteo de nulidad al dictamen que realizó en febrero pasado la Fiscal Adjunta Penal Paula Quiroga –segunda autoridad del Ministerio Público Fiscal (MPF), después del Procurador Alejandro Gullé-. En ese escrito Quiroga explica por qué son delictivas las conductas de las denunciantes.
Polo Judicial. Archivo
La audiencia se realizó en el Polo Judicial Foto: Archivo
En cambio, el defensor argumenta que el dictamen de la fiscal “está infundado no tiene fundamento jurídico, ya que, frente a un bagaje de prueba importante, se omiten pruebas”.
Este planteo de nulidad será tratado en una audiencia que se realizará el próximo mes ante un juez y que, de ser favorable a la defensa, todos los actos posteriores al dictamen de Quiroga no tendrían validez. Además, Silvestri también ha realizado planteos similares a los de Peñaloza por sus cuatro defendidas.
No sólo las máximas autoridades del MPF, sino que también la Justicia se ha expedido sobre la polémica denuncia: en noviembre de 2025, el juez Diego Flamant -a pedido de los abogados querellantes Lucas Lecour y Francisco Machuca- ordenó la reapertura del caso y el apartamiento de la Fiscal María de la Mercedes Moya, indicando que otro fiscal (Perassi) reabriera la causa. Moya, tras investigar el tema, no pudo catalogar como delito el polémico “rito de iniciación” deportivo donde se habría producido la agresión, como un delito.
En cambio, para Flamat la figura penal del abuso sexual no sólo protege la libertad sexual sino también el respeto al pudor sexual, considerando que los tocamientos y actos de contenido libidinoso atentan contra las víctimas, incluso cuando no existe la intencionalidad.
Además, consideró que un acto es abusivo cuando desde un punto de vista objetivo la acción puede considerarse impúdica, indicando que la denunciante fue reducida a un simple objeto de un acto que se hizo contra su voluntad y de forma abusiva.
El polémico “rito de bienvenida”
Inicialmente los padres de la adolescente presentaron un escrito a las autoridades de club solicitando algún tipo de sanción para las jugadoras, pero inesperadamente, la institución presenta una denuncia penal sobre el polémico acto de iniciación, ocurrido el 20 de abril de 2023 en un baño del club Alemán, cuando el primer equipo femenino estaba jugando un torneo regional y concentraba en las instalaciones que la institución tiene en Las Cañas, Guaymallén.
La denunciante (tenía en ese momento 16 años y hoy es mayor de edad) jugaba en ese club desde los 8 años, capitaneando algunos equipos de distintas divisiones inferiores. En ese momento formaba parte de la Quinta y, por sus habilidades, fue convocada para la Primera. Además, era entrenadora de las niñas de la Novena.
Según la denuncia, la velada iniciática arrancó cuando la capitana de la Primera fue a buscar a las menores diciéndoles que todo estaba listo en el baño de la institución. Luego las hicieron formar fila en la puerta y las hicieron pasar de a una. Después, otra jugadora les dijo a las niñas que se desnudaran, quedando sólo con bombachas o bien con las calzas.
Otra adulta les dijo que tenían 30 segundos para ponerse una suerte de "top creativo", que no era otra cosa que cubrirse los senos con papeles u hojas de árboles sujetadas con cinta Scotch. Las órdenes habrían sido dadas por al menos cuatro adultas –algunas profesionales, todas identificadas con sus nombres y apellido- y habrían sido 6 las que participaron del hecho.
En ese momento, una de las adolescentes le dijo a otra jugadora que hicieran lo que quisieran, pero " no nos graben", suplicó, algo que finalmente habría ocurrido.
Luego, otras tres jugadoras se encargaron de vendarles los ojos con toallitas femeninas. Repentinamente, una chica que tiene fobia a los peces, sintió olor a atún y comenzó a llorar. Después les ordenaron que se pusieran "en cuatro patas" y fueran hacia otra parte de los baños. Entonces, una mayor dijo: "Ponete en cuatro patas y mordé este hueso; sos un perro", mientras otras hacían comentarios de índole sexual en relación a la posición de las menores, entre risas y comentarios humillantes.
Siempre según la denuncia, una de las jugadoras adultas comenzó a frotarles ají picante en los labios y la denunciante le dijo varias veces que no lo hiciera porque tenía una reacción alérgica. Pero la maniobra siguió, a pesar del llanto de la adolescente, mientras otras le refregaban por el cuerpo una mezcla "asquerosa".
La joven explicó a Los Andes que, en ese momento "yo estaba muy incómoda con la situación. Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que ellas reaccionaran mal si les decía que me quería ir”.
Pero la particular "bienvenida" continuó. "A la cuenta de tres, griten gol, pero con mucha emoción", fue la consigna siguiente. Cuando las chicas lo hicieron, les habrían introducido salchichas en la boca. Una joven cayó al piso y otra cerró la boca, pero igual se les suministraron los embutidos.
Mientras seguían siendo untadas por una sustancia viscosa, una de las presuntas festejantes le introdujo a la denunciante una morcilla entre la calza y bombacha.
Luego vino la etapa de decoloración de pelos, que dejaron como saldo ardor y quemaduras, pero al menos se les permitió sacarse "las vendas". Pero antes, y tras llevarlas a las duchas, una jugadora "de Primera" le dio a probar a la joven una sustancia que ella cree que fue yogur rancio o con ajo. Luego le tiraron ese yogur en el cuerpo y una le arrojó un profiláctico diciéndole que esa sustancia blanca "venía de ahí".
Ya en ese momento, por la humedad, a la joven se le había desprendido el "top creativo" y quedó desnuda de la cintura hacia arriba, "pero a pesar de avisar, siguieron filmando". Por último, las dejaron bañarse.
Al día siguiente una madre escuchó en el baño de un estadio que dos jugadoras comentaban sobre "la bienvenida" diciendo que se les había ido la mano, por lo que el asunto comenzó a comentarse de boca en boca y de teléfono a teléfono.