Capturaron al sospechoso del asesinato ocurrido en un “aguantadero” de Guaymallén

Imagern ilustrativa. 
Foto: Orlando Pelichotti
Imagern ilustrativa. Foto: Orlando Pelichotti

“Bebe” Santoni se escondía en una casa de la calle O’Brien, donde fue arrestado.

La Policía detuvo hoy a un sujeto conocido como “Bebe”, quien era buscado intensamente por el homicidio de Eduardo Ibáñez (44), ocurrido en Guaymallén en una vivienda que los vecinos describieron como un “aguantadero”

Esta mañana, personal de la División Homicidios montó una vigilancia sobre una vivienda ubicada a la 400 de la calle O’Brien de Guaymallén, con el dato de que el sospechoso podría haber dormido en esa casa.

Luego, los policías vieron salir a un perro y a una persona que intentó que el animal entrara de nuevo. Los investigadores constataron que era la persona buscada. El hombre los observó e ingresó nuevamente a la casa. De tosdo modos los sabuesos entraron al domcilio y detuvieron al buscado en la cochera.

Luego constataron que era Diego Federico Santoni Sánchez, conocido como “Bebe”, el sospechoso del homicidio ocurrido el 16 de abril pasado en una casa ubicada en Santa María de Oro 728 de Guaymallén. Ibáñez fue hallado sin vida en el patio de su casa tras recibir gran cantidad de puñaladas en distintas partes de cuerpo.

El cadáver de Ibáñez fue encontrado por una joven de 23 años que había pasado a saludar a Ibáñez y se topó con una escena por demás violenta: estaba tendido en el suelo boca arriba, vestido y con la cara bañada en sangre, a tal punto que no se podía visualizar sus facciones. La joven, conocida como “Yeni”, salió corriendo a la casa de un vecino de la víctima en busca de ayuda.

El hombre llamó al 911 y cuando llegaron los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado no quisieron ni siquiera tocar el cuerpo, ya que a simple vista se reflejaba que había sido un asesinato.

El caso quedó en manos del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. A partir de ese momento comenzó una ardua tarea de investigación, que comenzó por entrevistar a los vecinos, quienes describieron la casa del fallecido como un “aguantadero” en el que se reunían distintas personas para consumir, ya sea alcohol o estupefacientes.

En un primer momento, el fiscal Pirrello ordenó la detención de “Yeni” debido a que fue señalada por varios vecinos como una conocida de la víctima que frecuentaba el lugar. Sin embargo, tras 48 horas aprehendida fue liberada porque, gracias a otros testimonios, se pudo reconstruir que ella fue quien encontró el cuerpo y que en las horas previas estaba en otro lugar.

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