La Fiscalía de Robos y Hurtos imputó al sujeto que ayer asaltó un kiosco ubicado en el límite de Ciudad y Godoy Cruz y atacó de forma violentísima a la empleada, situación que quedó registrada en las cámaras de seguridad del comercio y que se viralizaron durante la jornada de ayer.
Esta mañana el fiscal Juan Manuel Bancalari imputó a Carlos Javier Estrada Marfiliu (38) por “robo simple”, un delito menor, excarcelable.
De esta forma se redujeron al mínimo las expectativas de la ministra de Seguridad y Justicia Mercedes Rus, quien había solicitado a través de su cuenta de X: “máxima calificación y dura pena pediremos, dada la tamaña alevosía y menosprecio por la vida que exteriorizó este sujeto".
Desde el Ministerio Público fiscal indicaron que EstRada continuará detenido por lo menos hasta la audiencia de prisión preventiva. En ese momento un juez decidirá si debe seguir detenido o bien la da la libertad. En los dos casos, el magistrado deberá tener en cuenta que el detenido es reincidente.
Tras ver las cámaras de seguridad, entre otros elementos de prueba, la fiscalía determinó que el caso debe ser calificado como robo simple porque el acusado no utilizó armas y el ataque, si bien fue feroz solo le produjo a la kiosquera lesiones leves, tal como dictaminó un especialista del Cuerpo Médico Forense. Este tipo de lesiones, en ningún caso agrava una imputación, aunque, a la hora de un juicio, puede ser tenido en cuenta para fijar una pena mayor.
Esta mañana se conocieron los videos del momento en que policías logran la detención del por entonces ladrón buscado. Estrada fue reducido en un micro. "Las cámaras en los colectivos de Mendoza han colaborado con la detención del delincuente que atacó a una mujer en un kiosco de Godoy Cruz", publicó en sus redes el ministro de Gobierno Natalio Mema.
El violento atraco y el operativo para detenerlo
El lunes, minutos antes de las 7:30, una empleada estaba atendiendo el minimarket ubicado sobre Irigoyen, a metros de la esquina con San Martín cuando un hombre alto y vestido con un conjunto deportivo azul y gris, ingresó al local y se acercó a la vendedora. Tras intercambiar algunas palabras, de forma brusca el hombre se trepó al mostrador -utilizando una caja exhibidora como escalera- y se abalanzó sobre la mujer. En ese mismo instante, el ladrón inició una seguidilla de golpes de puño que tuvieron a la vendedora como blanco.
Al grito de "¡Soltame!" y mientras pedía ayuda a los gritos, la víctima fue empujada por el asaltante hacia la parte de atrás del comercio. En todo momento, el malviviente siguió asestándole golpes a la víctima sin piedad.
En un momento, la joven logró escaparse del violento ladrón y corrió hacia la puerta del comercio. Sin embargo, el enajenado corrió tras ella y, tras sujetarla de los cabellos, la arrastró nuevamente hacia el fondo del kiosco. Sin dejar de pedir ayuda a los gritos, la víctima se arrojó al piso, y fue en ese momento en que el ladrón continuó arrastrándola de los pelos hacia el fondo.
Allí siguió golpeándola y, en el momento en que sintió haberla reducido, el ladrón se dirigió a la caja registradora y se llevó la recaudación: poco más de 20.000 pesos. Como pudo, la víctima volvió a escapar corriendo del fondo del comercio y regresó a la vía pública. Y, aunque el ladrón intentó seguirla nuevamente para reducirla una vez más, en esta oportunidad la joven logró salir del comercio y refugiarse en otro local ubicado frente al kiosco.
Mientras tanto, el malviviente escapó y huyó en dirección a calle San Martín. Si bien la víctima no presentaba heridas de consideración, fue asistida al encontrarse shockeada y radicó la denuncia en la oficina fiscal.
El agresor fue detenido pasadas las 13 de ayer tras tareas de Inteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI) y Centro Estratégico de Operaciones (CEO).
Luego de viralizarse las imágenes del violento robo, durante la mañana de ayer, un llamado al 911 informó que alguien había visto ingresar a una casa de Godoy Cruz a un individuo con características similares a las del agresor.
Cuando llegó la Policía les confirmaron que el sujeto había estado allí, pero que ya se había retirado. A partir de ese dato, el supervisor del CEO utilizó la aplicación del Mendotran para rastrear posibles recorridos y determinó qué colectivo podría haber abordado el sospechoso.
Así fue como inspeccionaron varias unidades del Grupo 330 y en una de las requisas los efectivos hallaron al hombre buscado. Además, el detenido fue reconocido como autor del violento robo ocurrido el 15 de mayo en una distribuidora ubicada en calle Maipú al 300 de Ciudad.