Un jurado popular comenzó a juzgar a Matías Silva (36), quien está acusado de haber asesinado a su amigo, Diego Céspedes (54), un hombre que tenía en Las Heras un taller mecánico, donde fue encontrado sin vidas por otro amigo.
Comenzó a ser juzgado Matías Silva por el homicidio de diego Céspedes, ocurrido en noviembre de 2023.
Un jurado popular comenzó a juzgar a Matías Silva (36), quien está acusado de haber asesinado a su amigo, Diego Céspedes (54), un hombre que tenía en Las Heras un taller mecánico, donde fue encontrado sin vidas por otro amigo.
Ayer por la mañana, los 12 integrantes de jurado, tras las recomendaciones de juez técnico Eduardo Martearena, escucharon la acusación realizada por los fiscales de Homicidios Fernando Guzzo y Florencia Díaz Peralta representando al Ministerio Público Fiscal.
Guzzo acusó a Silva por el delito de homicidio agravado por alevosía en concurso ideal con homicidio criminis causa -delito que tiene como única pena la prisión perpetua- diciendo que acusado y víctima compartían trabajo, algunos vicios y que, tras el ataque, el presunto agresor le robó el celular.
Luego el juez del juicio por jurados ordenó que el jurado se retirara luego de que la defensa realizara un planteo de nulidad del alegato de Guzzo que, finalmente, no fue aceptado por el magistrado.
En segundo término, fue el turno de la querellante oficial Jimena Villanueva, en representación de la hija de la víctima. Villanueva explicó que Céspedes se encontraba en su taller de reparaciones de ópticas de autos con unos protectores auditivos que lo aislaban y que lo dejaron en un estado de vulnerabilidad, ya que fue golpeado con una pieza cilíndrica de metal. Luego, el agresor se llevó el teléfono.
Cerrando los alegatos dieron su versión de los hechos los abogados defensores Mariano Tello y Samira Fernández, quien dijo que “Silva es inocente y no ha sido partícipe de este lamentable hecho: la fiscalía no va a poder comprobar esta acusación que es infundada”.
Consideró que su cliente fue detenido de forma injusta y que “la acusación es una teoría sin pruebas reales”.
En tanto que Tello indicó que hay pruebas que lo desvinculan por completo al acusado, indicando que la víctima no murió el 15 sino el 16 de noviembre, apoyando esta teoría en las comunicaciones telefónicas.
El asesinato de Diego Céspedes fue descubierto en la tarde del 16 de noviembre de 2023, cerca de las 18, en una vivienda ubicada en el interior del barrio Solares del Borbollón donde vivía la víctima cuando entró un llamado a la línea de emergencia 911 que daba cuenta la presencia de un cuerpo.
La Policía entrevistó a un amigo de la víctima, un hombre en silla de ruedas, quien manifestó que creía que se trataba de un suicidio.
En este sentido, el testigo expresó que “Ortiz se encontraba depresivo, consumía drogas y tenía algún tipo de problema con un hijo radicado en España”, según explicaron al momento de hecho, desde la Policía de Mendoza.
Sin embargo, los médicos de Policía Científica constataron poco después que el cuerpo presentaba “una herida cortante en la nuca, con posible fractura de cráneo”.
Ante esta situación se le dio intervención al fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien ordenó, entre otras diligencias, el levantamiento de rastros en la escena del crimen con personal de Canes que halló huellas en el lugar y, tras una investigación y el resultado de las pericias, se dio con el perfil del sospechoso que fue detenido una semana después del crimen.