martes 20 de abril de2021

Sospechosos. La defensa de Marcia Franco afirma que no tuvo que ver con el crimen. Para la fiscalía, la esposa de Juan Reveco sedujo a la víctima. /Gentileza Poder Judicial
Policiales

Asesinato del sodero en Tunuyán: la pareja juzgada se sacó fotos con el celular de la víctima

La situación de los dos acusados por el homicidio de José Riera durante un robo, se complicó con la incorporación de esta prueba clave. La semana que viene habrá sentencia.

Sospechosos. La defensa de Marcia Franco afirma que no tuvo que ver con el crimen. Para la fiscalía, la esposa de Juan Reveco sedujo a la víctima. /Gentileza Poder Judicial

El juicio por jurado que busca esclarecer el asesinato del sodero José Antonio Riera (64) en Tunuyán, continuará la semana que viene con la declaración de una menor en cámara Gesell. Tras esta medida llegarán los alegatos y la sentencia. Una nueva prueba complica a los imputados.

El desarrollo del debate en estos días siguió complicando la situación de los dos acusados, Juan Carlos Reveco (41) y su esposa Marcia Franco (34). Tal como adelantaron en los alegatos de apertura el fiscal Javier Pascua y la abogada querellante Viviana Crespillo, el análisis de los teléfonos iba a poner en aprietos a los sospechosos.

Peritos tecnológicos mostraron ante el jurado popular un cruce de mensajes de la pareja los días previos al homicidio-cometido en enero de 2019 donde, entre otras conversaciones, aparece la frase “le vamos a robar al viejo”.

Esto toma vital importancia en la investigación porque, según la instrucción de la causa, el móvil del hecho es el robo y la hipótesis es que a la víctima la ultimaron para sacarle su celular, una camioneta Peugeot 504 y una motosierra. Precisamente el teléfono de Riera fue recuperado por la Policía y en la última audiencia del juicio se mostraron fotos que los detenidos se habían sacado con este equipo.

Así, la fiscalía suma un nuevo elemento clave, como es también la declaración de un testigo que señaló que por aquellos días vio a Reveco empujando el vehículo del hombre asesinado.

En este contexto difícil para los sindicados, se aguarda con expectativa saber qué estrategias usarán las defensas. Por el lado de Franco, su abogada ha sido clara, asegurando que su clienta no participó del crimen y que todo lo planeó su marido por celos, ya que el fallecido tenía con la mujer una relación laboral pero también un acercamiento personal y de contención.

La letrada ha remarcado que su defendida sufría violencia de género y era una víctima de su esposo. Para demostrar esto y adjudicarle el hecho al hombre, el martes presentarán la declaración de la hija de la imputada, que revelaría que el hombre la había amenazado diciéndole: “Te voy a matar igual que al viejo”.

Sin embargo, esta teoría parece caerse luego de los aportes de una psiquiatra y dos psicólogas del Cuerpo Médico Forense, que describieron a Franco como alguien “manipuladora, fría y que no padecía violencia de género”. La fiscalía a ella le adjudica la maniobra de seducción a Riera, citándolo el 23 de enero en el paraje La Puntilla para asaltarlo con el otro sospechoso. El lugar de encuentro fue a 700 metros de donde vivía la pareja y se acordó telefónicamente, detalle que también quedó registrado en los celulares.

A la víctima la mataron con múltiples golpes en la cabeza y en el tórax. A su cuerpo lo ocultaron en una finca ubicada a dos kilómetros. Los restos estaban escondidos en una fosa que, según un testigo, sólo conocía la mujer detenida y su familia. Y por este lado va el abogado de Reveco para pedir su inocencia y señalar a Franco y a sus parientes.

El futuro de ambos se sabrá la semana que viene y está en manos del jurado. Por ahora, arriesgan perpetua por un homicidio criminis causa.