11 de diciembre de 2014 - 00:00

Piden prohibir terapia por electroshock en Mendoza

Un organismo nacional de salud mental recomendó eliminar esta práctica en pacientes psiquiátricos. Nuestra provincia es una de las tres donde todavía se utiliza, aunque -aseguran- es cada vez menos frecuente porque hay métodos “menos invasivos”.

Luego de un relevamiento realizado a nivel nacional, se constató que Mendoza es una de las tres provincias donde todavía se utiliza el electroshock como tratamiento para pacientes con patologías mentales muy graves. Se trata de una terapia que consiste en una pequeña descarga eléctrica aplicada en la zona lateral de la cabeza (parietales), luego de la cual se produce una convulsión que -según los especialistas- permite una especie de “reinicio” del funcionamiento eléctrico de las neuronas.

Esta semana, el Órgano de Revisión de la Ley de Salud Mental recomendó su prohibición en el país por considerarlo “un trato cruento, invasivo y degradante a la integridad personal”. La práctica hoy suena anacrónica. Sin embargo los especialistas que la utilizaron cuando no había muchas más opciones aseguran que puede dar resultados positivos, sorprendentes y en el corto plazo.

Por otra parte, explicaron que los avances en el desarrollo de psicofármacos permiten hoy tener alternativas para evitar llegar a la también llamada terapia electroconvulsiva (TEC), así como a estados avanzados de enfermedades que puedan requerir su uso.

Desde el mencionado organismo nacional señalaron que lo que ellos han hecho es una recomendación pero que no es vinculante, es decir no se puede obligar a su cumplimiento. Pese a esto, informaron que se mantendrá contacto con las autoridades sanitarias provinciales para avanzar en el abandono de este procedimiento.

La postura del organismo está asociada a la defensa de los derechos humanos, desde cuyo marco se cuestiona e incluso los mismos profesionales reconocen que, en torno al electroshock, hay muchos prejuicios. Esto es tan así que ante la intención de Los Andes de hablar con algunos especialistas sobre el tema, muchos se negaron a expresarse.

Tratamiento anacrónico

La resolución 17/14 del órgano mencionado aduce que los avances en el campo de la salud mental, tanto científicos como tecnológicos y sociales, hacen necesario revisar ciertas prácticas. Las nuevas modalidades de atención, con mayor acceso y atención en los primeros niveles, llevan a eliminar todo método invasivo, restrictivo o que implique vulneración de derechos en los pacientes.

Por eso concluye que “el electrochoque no puede ser considerado como un método o tratamiento aceptable para el abordaje de afecciones vinculadas a la salud mental, toda vez que en la actualidad se ha visto superado por prácticas de carácter menos restrictivo e invasivo”.

También explica que la utilización de descargas eléctricas para inducir convulsiones en personas con discapacidad mental o intelectual comenzó en la década de 1930. Señala que en aquel entonces no se disponía de fármacos para el tratamiento, pero que actualmente esta práctica ha devenido obsoleta además de no contarse con evidencia científica que pueda certificar sus beneficios.

Incluso en el análisis jurídico que el Órgano realiza se hace un parangón de este tipo de tratamiento con la tortura, al coincidir los parámetros que la definen.

Los especialistas consultados por Los Andes estuvieron de acuerdo con que actualmente la farmacología ofrece opciones a la TEC, que tradicionalmente se ha indicado para pacientes psicóticos catatónicos y con depresiones muy severas, que no responden a fármacos y con intentos repetidos de suicidio. De todas formas, en la actualidad, gracias a los tratamientos disponibles, es cada vez menos común ver casos extremos.

La abogada María Graciela Iglesias, responsable del Órgano nacional, destacó que si bien la resolución no es vinculante la ley es de orden público, lo que implica que no puede haber un estándar inferior al fijado por ella. “Consideramos que a esta altura del desarrollo hay otros recursos que pueden usarse”.

Respecto de la cantidad de pacientes tratados dijo carecer de la cifra: “Tenemos conocimiento de situaciones en las que hemos intervenido, pero no tenemos todavía una herramienta estadística”.

En cuanto al relevamiento realizado para conocer el panorama  en las provincias, la resolución sostiene que de las 24 jurisdicciones, sólo 15 contestaron y de ellas, sólo tres lo utilizan. Se trata de Salta, Corrientes y Mendoza, en cuyos casos se aclara que se apela a este procedimiento de manera excepcional y bajo estricto control médico.

Alberto Navarro, médico psiquiatra y director de Salud Mental de Mendoza, aseguró que el hospital El Sauce hace mucho que no la usa pero que sí se aplica en el Carlos Pereyra, aunque no supo precisar cuándo fue la última vez.

Explicó que el electroshock “es una descarga eléctrica que genera una despolarización a nivel de la neurona, que la lleva a una especie de punto cero eléctrico y que vuelve a arrancar para pretender que funcione de manera más limpio el sistema nervioso del paciente”.

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