El libro compilado por Inés Sanjurjo reúne trabajos sobre dinámicas en espacios periféricos a la ciudad de Mendoza, centro de poder político y económico provincial, en la primera mitad del siglo XX.
El libro compilado por Inés Sanjurjo reúne trabajos sobre dinámicas en espacios periféricos a la ciudad de Mendoza, centro de poder político y económico provincial, en la primera mitad del siglo XX.
Los autores, a través de un minucioso trabajo con fuentes poco surcadas, articularon la comprensión de los procesos locales con los regionales y nacionales. En conjunto, la obra aporta sugerentes conclusiones sobre el estudio de las instituciones de gobierno y justicia, de la Iglesia, de la sociedad -particularmente, sobre la inmigración de origen italiano-, de la economía -trayectorias empresariales y de asociaciones gremiales ligadas a la vitivinicultura- y de la educación agrícola.
El primer trabajo, “Un señor de Maipú: Juan Giol. Avatares del bodeguero más importante de Mendoza (1898-1915)”, de Patricia Barrio de Villanueva, reconstruye la historia empresarial del italiano Juan Giol. Sabido es que junto a Bautista Gargantini dirigieron La Colina de Oro, la bodega más importante de Mendoza desde 1910.
Ahora bien, ¿cuáles fueron los aspectos distintivos de esta trayectoria empresarial? Uno, la eficiencia lograda en la organización de la cadena productiva que incluía la comercialización de sus vinos. El otro, la práctica de préstamo de dinero a viñateros y bodegueros. Esto último jugó en contra del prestigio social de un Giol que ganaba filas en la esfera pública provincial. La lectura del capítulo permitirá conocer las claves del éxito del empresario y las ¿acaso inesperadas? causas del regreso del bodeguero y su familia a Italia.
En su capítulo, “Justicia lega rural en el período de la codificación. Juzgamiento de los delitos menores en el sur de Mendoza al comenzar el siglo XX”, Sanjurjo aborda la justicia de paz y su desempeño en materia penal en San Rafael.
A través del análisis de juicios, se muestra que la institución aportó diversas estrategias para resolver los conflictos vecinales, constituyendo un espacio en que la sociedad local era escuchada. A partir de esta reconstrucción, la autora aporta herramientas para interpretar a esta justicia como un ámbito de “experiencia ciudadana”. Administrada por jueces legos, logró su carácter pacificador porque la cercanía con la comunidad le permitía adoptar una visión más ajustada de los hechos. En un contexto de plena vigencia de la codificación, esta justicia sui generis contribuyó al fortalecimiento estatal en la periferia de Mendoza.
Florencia Rodríguez Vázquez, en “Enseñanza agrícola y perspectiva local: la Granja Escuela de San Rafael (1908) como una apuesta al desarrollo micro-regional”, integra el sur de Mendoza a los estudios sobre la generación y difusión de conocimientos útiles a las agroindustrias regionales, perspectiva que ha sido incorporada a la historiografía agraria argentina en la última década.
¿La dirigencia política provincial intervino en la planificación y organización de proyectos educativos con influencia departamental para la modernización económica impulsada por la élite? Parecería que sí, con miras a la formación de jóvenes que, por diversos motivos, habían quedado al margen del sistema de enseñanza agrícola de cuño nacional. Ahora bien, ¿tuvo este proyecto sólo un matiz social o interesaba, también, la difusión de tecnologías novedosas entre los productores de la comunidad?
“Sociabilidad, educación e Iglesia. Los salesianos en Rodeo del Medio. 1900-1915” se titula el estudio realizado por Ariel Fresia. Desde una perspectiva interdisciplinaria, analiza cómo los salesianos favorecieron la integración de los italianos a la comunidad local, aunque sin perder su identidad.
En el marco de las pedagogías patrióticas de la época, atiende a las estrategias educativas extracurriculares para la organización del tiempo libre (creación de grupos de cantores, gimnastas, músicos y exploradores). De esta manera, los salesianos integraron un conjunto de propuestas en el marco del “sistema preventivo” de Don Bosco, creando un complejo espacio simbólico, y a su vez transformando espacial y económicamente a Rodeo del Medio.
Eduardo Pérez Romagnoli profundiza sus estudios sobre industrias inducidas y derivadas de la vitivinicultura en Mendoza. En el apartado, “Inmigración italiana y metalurgia en Mendoza.
Los talleres de los hermanos Masetto y Ángel Giambenedetti”, aborda el caso de la actividad metalúrgica de familias italianas, a principios del siglo XX, en Maipú y, desde 1948, en San Rafael. El primero de ellos fue, desde la década de 1930, la principal unidad de producción de arados de mancera de la región vitivinícola.
El segundo operó como taller-fábrica hasta principios de los ´90. En tiempos en que poco se sabía de estrategias publicitarias y globalización, estas trayectorias particulares demuestran cómo pequeños empresarios lideraron el mercado regional de insumos para la agroindustria, haciendo frente a los poderosos competidores localizados en la región pampeana.
El capítulo de Ivana Hirschegger, “¿Mero interés político o ineludible necesidad de la comunidad local? Creación del departamento General Perón en el distrito Malargüe (1950)”, nos introduce en el análisis de las causas políticas y socioeconómicas que alentaron la definitiva separación de Malargüe de San Rafael.
Hirschegger verifica que las aspiraciones autonomistas tenían sustento en el desarrollo socioeconómico generado por la actividad minera -impulsada por la extensión del ferrocarril- y en la formación de diferentes asociaciones intermedias en el marco de la efervescencia social que conllevó el peronismo. Las causas se complejizan ante la deficiente prestación de servicios que recibía el distrito por parte de la Municipalidad de San Rafael. Más allá de estos factores, ¿es posible pensar esta escisión solo como una estrategia funcional a los intereses electoralistas del peronismo?, incisivo interrogante que encuentra respuesta en los proyectos de ley y los debates de la Legislatura provincial.
Finalmente, “El Centro de Bodegueros del Este: consolidación de una asociación civil en el Este mendocino durante el primero peronismo” es el capítulo de Laura Ortega, que estudia el asociacionismo empresarial vitivinícola en San Martín y sus relaciones con el poder político.
La autora analiza el origen y consolidación de la entidad a partir de las relaciones trabadas con el peronismo local, provincial y nacional, y con otras instituciones sectoriales (Centro de Bodegueros de Mendoza, Federación de la Industria Vitivinícola), en un discurrir temporal signado por conflictos internos y crisis vitivinícolas.
Esta entidad tuvo una destacada participación en la defensa del agua para riego y la resolución de conflictos laborales. Una vez consolidada como institución con identidad propia, se revela una decisión clave: la incorporación de los viñateros para ampliar su base de contención gremial.
En fin, recuperando historias originales, a partir de fuentes poco transitadas, los autores componen un panorama problematizado de estos pequeños espacios ex céntricos.