El presidente del gobierno de España Pedro Sánchez dijo el ayer que quiere que el sello distintivo de su nuevo gobierno de coalición de izquierda sea el "diálogo'' necesario para abordar las cuestiones más apremiantes del país, incluido el conflicto separatista de Cataluña.
Además de tratar la principal prioridad que es el crecimiento económico, Sánchez señaló que su gobierno se enfocará en mejorar las relaciones entre las diversas regiones de España.
"Los ciudadanos nos reclaman una España de moderación y no de crispación'', señaló Sánchez luego de entregarle formalmente al rey Felipe VI los nombres de los nuevos miembros de su Gabinete.
Sánchez, que asumió el cargo en 2018, permaneció en él luego de que su Partido Socialista ganó elecciones consecutivas el año pasado y logró formar una coalición de gobierno con el izquierdista Unidas Podemos la semana pasada.
Para obtener el apoyo que necesitaba para ganar la ratificación del Congreso y formar un gobierno, Sánchez tuvo que aceptar que entablará negociaciones con el gobierno regional de Cataluña, dirigido por independentistas que quieren separarse del resto de España. Este será el primer gobierno de coalición en España desde que se restauró la democracia en 1978.Para acomodar la inclusión de un segundo partido en el gobierno, Sánchez ha aumentado el número de ministros de 17 a 22. Su gabinete estará dividido en partes iguales entre hombres y mujeres, y señaló que su gobierno hará de la equidad de género una de sus misiones principales.