Las autoridades de Estados Unidos confirmaron que los ciudadanos mexicanos que obtuvieron el documento conocido como "Formulario DSP-150" podrán ingresar al país sin presentar la visa tradicional ni el pasaporte. Esta medida permitió el acceso legal a sectores específicos de Texas, Nuevo México, Arizona y California para realizar actividades de turismo o negocios no remunerados.
El Departamento de Estado emitió la Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC) como un documento plastificado con tecnología mejorada y un tamaño similar al de una tarjeta de crédito. Este instrumento funcionó de manera independiente para habilitar visitas por tierra o mar durante un período máximo de 30 días en el territorio estadounidense.
¿En qué zonas se puede usar la Tarjeta de Cruce Fronterizo sin pasaporte?
El uso de la BCC sin pasaporte se limitó estrictamente a la denominada zona fronteriza. En los estados de California y Texas, el permiso de circulación abarcó menos de 40 kilómetros desde la línea divisoria con México. En Arizona, la extensión permitida alcanzó los 120 kilómetros, mientras que en Nuevo México el límite se fijó en 88 kilómetros o hasta la carretera interestatal 10.
Para estadías más prolongadas o traslados hacia el interior del país, el documento debió presentarse junto a un pasaporte vigente. En estos casos, la tarjeta operó con las mismas funciones de una visa B1 o B2, permitiendo el ingreso por cualquier vía de transporte, incluida la aérea. El cumplimiento de los estándares de elegibilidad resultó indispensable para que el portador pudiera usar la tarjeta en aeropuertos internacionales.
¿Cómo se tramita la Tarjeta de Cruce Fronterizo y cuánto dura?
Los solicitantes tramitaron el documento en la Embajada de Estados Unidos en México o en el consulado más cercano a su residencia habitual. Para obtenerlo, fue obligatorio demostrar la ciudadanía mexicana, residir en el país y presentar pruebas de vínculos sólidos que garantizaran el retorno tras la visita.
La validez de la tarjeta se extendió por 10 años a partir de su fecha de emisión. Durante ese tiempo, las autoridades fronterizas verificaron que los portadores cumplieran con los estándares de elegibilidad de los visados de no inmigrante. Los funcionarios de aduanas exigieron el cumplimiento de los límites geográficos cuando el ciudadano viajaba solo con la identificación plastificada.