3 de julio de 2026 - 11:00

Pan de queso hecho en sartén en 5 minutos, ideal para el café con leche de la mañana

Se prepara con pocos ingredientes y queda dorado por fuera, tierno por dentro y con el queso como protagonista.

El pan de queso hecho en sartén es una alternativa rápida para resolver el desayuno cuando no hay pan en casa o no se quiere encender el horno. La mezcla se prepara en un recipiente y necesita alrededor de cinco minutos de cocción.

El resultado no es igual a un pan tradicional con levadura. Se parece más a una pieza individual, baja y esponjosa, que puede cortarse al medio o comerse directamente junto al café con leche de la mañana.

Los cinco minutos corresponden al tiempo sobre el fuego. Mezclar los ingredientes demanda otros dos o tres minutos, pero la receta no necesita reposo ni una preparación previa complicada.

Ingredientes para preparar el pan de queso

Estas cantidades alcanzan para una porción grande o dos pequeñas. Conviene utilizar una sartén antiadherente de entre 12 y 15 centímetros para que la masa conserve un buen espesor.

  • Un huevo.
  • Cuatro cucharadas de harina común, aproximadamente 40 gramos.
  • Dos cucharadas de leche.
  • Tres cucharadas de queso rallado.
  • Media cucharadita de polvo de hornear.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharadita de aceite o manteca para la sartén.
  • Pimienta, orégano o provenzal, opcionales.

Puede utilizarse queso pategrás, reggianito, parmesano, mozzarella firme o una mezcla. Los quesos muy húmedos pueden volver la preparación demasiado blanda, por lo que conviene rallarlos o cortarlos en trozos pequeños.

Cómo hacer el pan de queso en sartén

  • Colocar el huevo en un recipiente y batirlo durante algunos segundos hasta integrar la clara y la yema.
  • Agregar la leche, la sal y el polvo de hornear. Mezclar nuevamente para distribuir el leudante de manera uniforme.
  • Incorporar la harina de a poco. La preparación debe quedar espesa, pero todavía fácil de extender con una cuchara.
  • Sumar el queso rallado y mezclar hasta que quede repartido por toda la masa. En este momento también se pueden incorporar hierbas secas o pimienta.
  • Calentar una sartén antiadherente a fuego bajo y untarla con una cantidad mínima de aceite o manteca.
  • Volcar la mezcla y extenderla hasta formar un círculo de aproximadamente un centímetro de espesor.
  • Tapar la sartén y cocinar durante dos minutos y medio, hasta que los bordes se vean firmes y la base esté dorada.
  • Dar vuelta el pan con una espátula ancha y cocinar entre dos y tres minutos más. Retirarlo cuando el centro esté firme y no queden sectores de masa húmeda.

El detalle para que no quede crudo en el centro

El fuego fuerte es el principal enemigo de esta receta. Puede tostar el queso y oscurecer la base antes de que el huevo y la harina terminen de cocinarse.

La mejor opción es mantener un fuego bajo o medio-bajo y utilizar la tapa durante la primera mitad. El calor queda concentrado y permite que la preparación se cocine de manera más pareja.

También conviene evitar una pieza demasiado gruesa. Si la sartén es muy pequeña y la mezcla queda alta, puede necesitar algunos minutos adicionales.

Antes de retirarlo, se puede presionar suavemente la parte central. Debe sentirse firme y recuperar su forma. Si todavía está blando o pegajoso, hay que continuar la cocción a fuego bajo.

Qué queso conviene usar

Los quesos duros aportan un sabor más intenso y una textura firme. El reggianito o el parmesano funcionan bien cuando se busca un pan con aroma marcado y bordes dorados.

La mozzarella produce un interior más húmedo y elástico, pero debe utilizarse en poca cantidad. Si libera demasiado líquido, puede dificultar la cocción.

Una combinación equilibrada consiste en mezclar dos cucharadas de mozzarella con una de queso duro rallado. Así se consigue una textura tierna sin perder sabor.

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