Improvisación total. La cancha donde jugaron Cruz Azul y Sydney estuvo totalmente inundada y la organización se vio desbordada, al punto que con secadores y hasta con esponjas trataron de quitar el agua acumulada. Claro que sin éxito alguno. Un verdadero papelón. Fue por los cuartos de final del Mundial de Clubes. El ganador de esta serie se medirá frente al Real Madrid.

