Lo que debería ser una bendición termina siendo un problema. La actual cosecha va a superar los datos aportados por el último pronóstico dado a conocer por el INV y ello va a generar que el stock técnico alcance, según lo manifestado por los propios dirigentes, los cinco meses de despacho, en lugar de los tres que se habían considerado en un principio.
A ello debe agregarse que las expectativas económicas para el año en curso no son muy positivas, lo que podría provocar que no se alcance un mayor consumo, por lo que todo está a la espera de lo que pueda pasar con las exportaciones. Un panorama complejo, que exige una necesaria madurez por parte de los distintos actores de la industria a los efectos de que ningún eslabón de la cadena pueda sufrir las consecuencias.
Si bien quienes trabajan en la industria conocían de antemano la situación, los números oficiales dados a conocer por el INV ratificaron la tendencia respecto de la cosecha. El último parte oficial indicaba que se habían alcanzado los 24 millones de quintales y que si se suman las semanas que restan se podría llegar a los 26 millones de quintales entre Mendoza y San Juan. Debería recordarse que en el primer pronóstico dado a conocer por el INV se indicó que podrían cosecharse 24 millones de quintales, pero en el segundo la cifra fue modificada, fijándose en 22 millones, por lo que se ha superado la estimación oficial.
Las fuentes consultadas coincidieron en señalar que se encienden las luces de alerta, en razón de que esos cuatro millones de quintales de más han ido destinados a vino, en razón de que el porcentaje a mosto que se estableció surgió de un pronóstico menor.
Para complejizar aún más la situación, también surgen cifras que hablan de una caída en el consumo interno del 14 por ciento en marzo y del 18 por ciento en el externo, respecto del mismo mes del año anterior, lo que trasladado al año podría rondar -se indica- una caída del 3 por ciento, "siempre y cuando no logremos revertir la situación". Advierten, en ese sentido, que es muy factible que esa caída pronunciada de marzo responda a que los supermercados aún conservaban parte del stock de las fiestas de fin de año, a lo que se sumó la recesión como consecuencia del impacto inflacionario.
En lo que hace al mercado externo, interpretan que aún no se ha reflejado en las salidas, aunque podrían estar en los contratos, las posibilidades que brindó la devaluación de enero. De todos modos, advierten que sigue siendo difícil competir con los vinos españoles, que tuvieron una excelente cosecha y que se ven obligados a exportar sus vinos como consecuencia de la fuerte caída de su mercado interno por la recesión y con los chilenos, en razón de que los viñedos del vecino país superan en producción a los de la Argentina.
La inquietud se ha instalado porque, con la actual situación económica y las tasas de interés muy altas, los productores se encontrarán en dificultades para defender el precio de sus productos. "Debemos ser conscientes de lo que está pasando. No es el momento de hacer caer todo el peso de la situación sobre los productores porque muchos de ellos no alcanzarán a cubrir los costos de mantenimiento", dijo un dirigente, quien agregó que "la industria ha demostrado a lo largo de estas dos décadas que ha sabido superar las dificultades y que ha crecido exponencialmente. Ahora debemos ratificar esa madurez".
Reuniones por el mosto
La iniciativa tendiente a lograr que las bebidas gaseosas sean edulcoradas con jugos naturales tuvo dos aspectos importantes en los últimos días. El primero de ellos, una reunión en San Juan, presidida por José Luis Gioja, con la participación de legisladores nacionales de las provincias interesadas (que no son sólo las vitivinícolas), los ministros de economía y funcionarios nacionales. La segunda, una audiencia otorgada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
Los participantes de la industria calificaron a la reunión de San Juan de "impecable" por la cantidad y diversidad de asistentes que integraban todo el abanico político, al que también asistió el diputado nacional por Formosa Luis Basterra, autor del proyecto de ley. Destacaron que la posición de Basterra fue clarísima al señalar que "no es un tema sólo del mosto, sino que nos interesa a todas las provincias que producimos jugos naturales".
Basterra fue en su momento ex presidente del INTA, por lo que conoce la realidad del interior. Por su parte, el gobernador de San Juan expresó que no se trataba de una "movida política", sino de la búsqueda de una decisión que permita ampliar las fuentes de trabajo a las economías regionales. Coincidió con Basterra al indicar que se trataba de la primera vez que todo la dirigencia política se unía con la producción para tratar de un tema que no sea atinente a la Pampa Húmeda.
Todos coinciden en que se trata de una situación difícil porque hay fuertes intereses que se oponen, aún a pesar de que -aclararon- "la supuesta influencia negativa sobre la industria azucarera no es tal", porque "quien no utilice jugos naturales, deberá usar azúcar en mayor proporción que antes".
Días después, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, recibió al directorio de la Coviar, a funcionarios provinciales y a dirigentes de sectores. El funcionario nacional estuvo acompañado por integrantes de los ministerios de Trabajo y de Agricultura y Ganadería. "No tuvimos certezas ni nos aseguró que la ley podría ser sancionada, inclusive nos advirtió que se trataba de una patriada difícil, pero puso mucho interés cuando les planteamos la situación", indicó uno de los asistentes, para quien lo más importante consistió en el hecho de que la industria ha encontrado interlocutores a quienes hacer conocer los problemas.
El párrafo final para un planteo que surgió de un bodeguero de la primera zona. Indicó que la restricción de la circulación de camiones en las rutas durante los fines de semana largos ha afectado a la industria. "Los camiones que vienen cargados desde el Valle de Uco, por ejemplo, no tienen problemas porque se trata de un producto perecedero, pero una vez que descargan no pueden circular. Muchos debemos frenar la elaboración en el momento más álgido", dijo, al recordar que abril tuvo dos fines de semana largos.