Basada en el libro “Hacia el infinito” escrito por Jane Hawking, primera mujer del célebre científico británico Stephen Hawking, la película “La teoría del todo” que se estrena hoy entre nosotros, pone en escena los años de juventud del mediático astrofísico, antes de que quedara postrado en una silla de ruedas por la enfermedad que lo dejó casi completamente paralizado a los 30 años.
Mucho más que en las teorías de Hawking, que se reducen a unas cuantas frases vagas sobre el tiempo y el origen del universo, la película se centra en la relación entre el científico y su primera mujer, interpretados respectivamente por Eddie Redmayne y Felicity Jones, ambos con sendas candidaturas para el Oscar del domingo en los rubros de actores protagónicos.
Con aires de preciosista romance indie, el film reconstruye el lazo entre el joven prodigio y la estudiante de poesía medieval ibérica Jane Wilde desde sus idílicos inicios hasta el momento en que la terrible enfermedad de Hawking (y, más tarde, la aparición del profesor de música y consentido tercero en discordia Jonathan Jones) arruina el encaminado proyecto familiar.
“La teoría del todo” es, más bien, una historia de amor, desamor, enfermedad y superación, con la ciencia como telón de fondo. Una especie de “Mi pie izquierdo” (1989) con cálculos matemáticos incluidos.
Tiene cinco candidaturas al Oscar: mejor película, mejor actor, mejor actriz, mejor guión adaptado y mejor banda sonora.