Es uno de los más reconocidos especialistas en nutrición animal en el Centro Oeste del país. Participa del comercio de semillas forrajeras para la región norte de Argentina y del desarrollo de software para la formulación de dietas bovinas.
Es uno de los más reconocidos especialistas en nutrición animal en el Centro Oeste del país. Participa del comercio de semillas forrajeras para la región norte de Argentina y del desarrollo de software para la formulación de dietas bovinas.
Oscar Melo -docente en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Católica de Córdoba- estuvo en el sur de Mendoza exponiendo durante una jornada abierta del Grupo CREA San Rafael y dialogó con Fincas sobre el panorama actual del sector pecuario. Además, dejó algunas sugerencias para los productores de la zona.
-¿Cuál es su análisis sobre la coyuntura de la cadena de ganados y carnes?
-A nivel nacional existe una situación no vista antes, ya que hay una demanda decreciente respecto al nivel histórico y una situación de precios que no crecen, pese a una oferta restringida. Estamos en una situación en la que, si aumenta la demanda de carne, la oferta no la va a poder cubrir.
-En comparación con la población, el rodeo bovino nacional ha disminuido en las últimas décadas…
-Sí, en Argentina hace 50 años teníamos 2,5 vacas por habitante, hoy sólo tenemos 1,2 vacas por habitante. El dato adicional es que hay 48 millones de cabezas, y esto representa una relación per cápita menor desde hace media década. Y no hay intenciones de generar un crecimiento en este ratio, de manera que la producción va creciendo menos que el crecimiento poblacional. Esto implica que si el día de mañana existe un crecimiento de la demanda, la respuesta desde el sector va a venir por un incremento de la producción por cabeza, y no por la recomposición del stock.
-¿Hay capacidad para incrementar el stock?
-No tenemos espacio físico suficiente, ya que los campos están ocupados por la agricultura. La estrategia nacional debe estar enmarcada en un crecimiento de la producción por animal. Quiero decir que primero hay que crecer en producción por animal y luego crecer en stock. En esto hay que ponerse de acuerdo, porque si los bancos lanzan líneas de financiamiento no para incrementar la producción por animal sino para la retención de vientres y crecimiento de stock, estamos viendo un error en la evaluación tecnológica de por dónde debe venir el crecimiento de la producción de carne.
-¿Qué implica crecer en producción por animal?
-Hay dos aspectos fundamentales. Por un lado, se deben mejorar los estándares reproductivos en cría y por otro mejorar el peso de faena y de invernada. No hablo del peso fijado por el gobierno, hablo del peso con el que faenamos los animales. Hoy los argentinos estamos obteniendo algo así como 200 kilos de carne con hueso por animal que se faena, y deberíamos llegar por lo menos a 250-260 kilos por animal en el corto plazo.
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Eso equivale a 25% de incremento…
-Exacto, y con la misma cantidad de animales. Si a eso le agregamos un crecimiento del porcentaje de destete, es decir, del 60% - 62% llevarlo a un 70%, como media nacional, tendríamos un margen interesante ante un cambio en la demanda.
-¿Qué hace falta para que pase esto?
-Escasean los incentivos, imagínese que hoy, cuando aumenta la oferta, los precios siguen cayendo. ¿Cómo puedo incentivar a alguien a producir más si lo que vende va a tener un precio menor? Si usted no me muestra dónde lo voy a vender, ¿qué incentivo puede haber para invertir en una actividad donde si aumenta la producción cae el precio?
-¿De qué modo se podría ampliar el mercado?
-El primer paso es eliminar las retenciones a las exportaciones. Luego hay que crear incentivos indirectos. Hay que tener en cuenta que los cortes para exportación representan el 20% de la faena, y el 80% es “barata” para el público. Entonces, el gobierno podría bajar el precio de esos cortes en el mercado interno, y cumplir con las cuotas de los cortes de más valor, como por ejemplo la Hilton, que hace años que no la podemos cumplir.
-¿
Qué perspectivas ve para la zona semiárida de Cuyo?
-Son realidades distintas, ya que del NOA se esperaba que fuera un proveedor para el consumo nacional. Cuyo, en cambio, se proyecta como un proveedor ganadero para la misma región, limitando un poco la dependencia de comprarle carne a otras provincias, aportando una mayor porción del consumo de la región, pero de ninguna manera se define como reemplazante del NOA.
-¿
Cómo ve el panorama en esta región?
-Creo que existe una potencialidad muy grande. Primero porque hay buenos recursos: tienen terneros locales, mendocinos, tienen demanda de carne, tienen recursos alimenticios producidos en el área bajo riego, hay agua y campos ociosos. Yo creo que los recursos están, lo que faltan son los procesos. Desarrollar procesos que permitan transformar ese ternero en un novillo gordo en un campo mendocino, y procesos para producir comida de alta calidad y muy barata.